Levantando requerimientos para un proyecto web esta semana, un alto directivo nos pedía que consideráramos la simpleza en la navegación y limpieza en la home, como valores a seguir de cara al diseño de información que estamos craneando.
Directrices que parecen de perogrullo hoy por hoy, donde en Internet está comprobado que menos es más, pero donde no deja ser una declaración de principios sumamente fuerte, que si se sigue puede moldear una web con personalidad.
En variadas ocasiones, me ha tocado que desde las gerencias se den lineamientos como el anterior, pero que después éstos se diluyan en el camino, fruto de las presiones de las distintas áreas porque su contenido aparezca en la home.
¿Cómo hacer para mantener con firmeza directrices que nacen desde una visión que mira el bosque completo y no sólo árboles y ramas puntuales?
Primero entendiendo que hoy más que nunca los sitos web, no son sólo un medio de comunicación, sino una palanca que mueve el negocio de las empresas con las que trabajamos, o que al menos se afirma en ese brazo digital. No en vano el crecimiento mundial de la publicidad online, no en vano el crecimiento exponencial de las sucursales virtuales en empresas de servicio, no en vano el cierre de sucursales e incluso disminución de la fuerza de venta (outbound) y de atención (inbound) de los call centers.
Segundo comprendiendo que cada vez más las páginas de inicio o home no son la portada de una revista que trae a colación anticipos del menú o lo bueno de la temporada. Cada vez más las home deben tener un foco y una vocación que respire el negocio de la empresa, que refleje desde el diseño de información, hasta la gráfica, la propuesta de valor que como usuario me hacen en particular.
Cada vez más las home deben permitir que los usuarios se puedan identificar y encuentren un lugar, y por tanto la home opere como suerte de “hall” o recepción en buen chileno donde sepamos cuál queremos sea nuestro recorrido, paso, navegación por el sitio.
Tercero entendiendo que la personalización de contenidos es posible y se nutre de la propia retroalimentación que nos dan los usuarios vía cookies, a través de su propia navegación, mediante la declaración de intereses tipo encuestas, declaración más vedada de esos intereses (por marcas que se van generando en función de las operaciones que ejecuta), etc.
Cuarto comprometiéndonos con la necesidad de medir en tiempo real la reacción viva de los usuarios. Dejamos pasar lo que las estadísticas nos dicen respecto de nuestro sitio, o porque no las entendemos o porque no somos capaces de procesarlas y en ello perdemos una tremenda oportunidad de dinamizar nuestra propuesta al hacer oídos sordos a lo que los usuarios nos dicen en sus sesiones.
Para ser reales paladines de las directrices generales, hay que tener ganas y compromiso por construir proyectos que no sólo dejen satisfecho al cliente, sino a los usuarios, y donde más allá del orgullo personal por sacar adelante desafiantes proyectos, está la construcción de sitios web centrado en la experiencia de los usuarios.
Nuestros clientes deben entender que su sitio no es para ellos, es para sus clientes.
Cada día son más lo que comprenden esto, pero aún quedan muchas empresas que no lo entienden.
Me encantaron los puntos que pusiste como reflexión solo pensaría: La falta de información...
Lo siento, pero sólo tuve acceso a esa guía en formato papel una vez, y luego no pude seguirle el...
Hola Malisa, dónde puedo encontrar esta guía europea? gracias y saludos.