Realidad aumentada

1 PUBLICADO EN Vida Digital EL 4 de Octubre de 2009

A diferencia de la realidad virtual, que consiste en una interfaz electrónica que genera entornos sintéticos en tiempo real creando una realidad ilusoria, la realidad aumentada añade información virtual a la información física ya existente. Al mundo real agrega datos de alto valor que permite enriquecer finalmente el conocimiento que puedo tener respecto de un objeto u entorno.

Es así como existen desarrollos para iPhone que permiten por ejemplo visualizar un espacio físico en París, y el programa a partir de esa geolocalización comienza a darnos información respecto de las estaciones de metro más cercanas, los MacDonald’s y Starbucks que hay a la redonda, y todo tipo de servicios útiles para un turista.

Los apps (aplicaciones) para iPhone usan la georeferencia para enriquecer aplicaciones de comunidad online, permitiendo por ejemplo saber la ubicación de la última persona que posteó un comentario en un blog, entrando en dinámicas que efectivamente acortan la distancia y temporalidad de nuestras comunidades e interacciones.

Existen apps pensadas para la absoluta movilidad y hay algunas pensadas para entregarnos información en tiempo real respecto de nuestro desempeño una vez que hemos trotado o hecho ejercicio (distancia recorrida, tiempo, esfuerzo del corazón, etc).

Otras que no pierden un minuto de los usuarios porque entienden que aunque apaguen su computador, hay una masa sumamente importante que navega a través de teléfonos y PDA’s. ING en Australia acaba de lanzar una aplicación especial para sus clientes. Una potente herramienta que simula el costo de una vivienda en términos de dividendo hipotecario, con una base actualizada de tasas, impuestos, costo, etc. Donde la interacción termina con un click to call, es decir, con la posibilidad de que el usuario si así lo desea sea contactado por un ejecutivo a su propio celular, no llamando él a un call center.

Más que una visualización para iPhone, este tipo de apps son potentes funcionalidades que se usan desde el iphone, y que lejos de replicar las interfaces web, son herramientas pensadas para smart phones, ricas en interacción y valor para los usuarios.

El consumo de iphones no fue afectado por la crisis si pensamos que en el primer trimestre de este año las ventas ascendieron a 4.4 millones y en los últimos 2 años se han vendido 30 millones de estos aparatos en el mundo. A la fecha se han descardado 1.800 millones de aplicaciones de Apple. Por eso insisto en que esto recién está comenzado.

A este fenómeno se suma lo que conocemos hasta ahora:

1. La multiplicidad de dispositivos -en nuestro bolsillo, pero también en nuestra casa, incluso en nuestros refrigeradores.

2. La convergencia de los medios para generar contenidos, donde cada vez se hace más delgada la línea entre un canal de televisión, un blog y un videojuego.

3. La movilidad y por tanto la ubicuidad en las comunicaciones.

4. La personalización, donde las experiencias digitales se adelantan, aprenden de nuestro comportamiento, se adaptan a nuestros contextos.

5. La socialización de esas experiencias, donde un atisbo de ello ha sido twitter y facebook.


En la medida que estos dispositivos y estas experiencias enriquecen la interacción con los contenidos, sin importar las distancias físicas ni el tiempo, se hace realidad mi sueño de niña y la vida de los supersónicos.

Poner al servicio esa ubicuidad, instantaneidad en pro de un mayor tiempo personal es mi propia aspiración y no dejaré de dar esa pelea por pensar que la robótica, la inteligencia artificial, la conectividad deben propender al desarrollo superior de las personas.

Estamos en la pre-historia de cómo avanzará nuestra capacidad para consumir contenidos audiovisuales y funcionalidades enriquecidas por la georeferencia a través de smart phones como el iPhone. Así como costó que la tarifa plana y la banda ancha fueran una realidad para la web; esto tenderá a ocurrir sin lugar a dudas con los teléfonos. Ya tendremos cifras de fuentes fidedignas que nos expliquen cómo se reparte la torta de navegación entre la web y los PDA’s; donde lo importante no es qué soporte gane, sino que todos compitan por mejorar las interfaces y la experiencia de usuario.

Hay 1 comentario para esta entrada
  • 16 Noviembre, 2009 en 17:30

    Hola Malisa
    Es increible como te cambia la vida el uso de Iphones. Yo estoy adicta! Vivo en USA y tengo plan fijo por lo que lo uso en forma constante y me ha ayudado a “optimizar” las horas del dia. Los tiempos de “espera” ya no son minutos tan perdidos cuando puedes chequear tus emails personales, leer el diario ( hoy hay aplicaciones del WSJ y NYTimes gratis, junto a otros diarios importantes). Una de mis aplicaciones favoritas es Yelp, donde senalas el tipo de tienda, local, etc.necesitas ubicar y te nuestra en un mapa donde estan con(y claro como tiene GPS, te da referencias cerca a donde estas ubicada). Hay aplicaciones de lo que se te pueda imaginar. La ultima que baje es de clases de Pilates y rutinas de ejercicios para ir al gimnasio…creo que los personal trainers van a ser desplazados! Y para que hablar de aplicaciones como Mapquest y Google Map donde te muestran exactamente como llegar a una direccion determinada…
    Es fabuloso, pero ala vez un poco preocupante… estamos viviendo cada vez mas en un mundo virtual…cuando veo a la gente alrededor mio en el bus, metro, en una parada de bus, etc… veo que todos estan hipnotizados a sus smartphones, sin saber lo que pasa alrededor…me pregunto si esto tambien nos podria llevar a ser una comunidad menos reflexiva… ya que esos tiempos “vacios” en los que nuestra mente solia “volar” estan siendo ocupados por todas estas “tareas”. Saludos y gracias por tu articulo. Muy interesante!Antonieta

¿Quieres comentar algo? * Campos requeridos

Comentar

Perfil

Malisa Gutiérrez
Socia y gerente general de Multiplica Chile. Consultora de negocios especializada en estrategia digital y arquitectura de información. Periodista, Universidad Diego Portales. Magíster en Comunicación Audiovisual, Universidad Autónoma de Barcelona. Es coautora del libro “Hacia la herramienta educativa universal: Enseñar y Aprender en Tiempos de Internet”, editorial Ciccus-La Crujía, 2000.

Archivo

Últimos Comentarios

Diseñado por amorales