Como fenómeno, los café Internet se han masificado en todo el mundo. Parece razonable que éstos existan en las grandes urbes, especialmente en lugares de paso y espera como son los aeropuertos, estaciones de trenes, hoteles, centros comerciales e incluso clínicas u hospitales. Sin embargo, ver tantos café Internet en medio de una isla selvática en Brasil, realmente llama la atención.
En enero recién pasado (de 2004), estuve dos semanas en ese país tropical. Una semana la pasé en Salvador de Bahía, que fuera capital de Brasil en el siglo XVI y principal puerto de entrada de esclavos negros a ese país. La otra semana me fui a la Isla de Tinharé, al sur de Salvador. Concretamente a un pueblito llamado Morro de Sao Paulo. En esta villa, que cuenta con apenas una calle principal, eso sí, de arena, impresiona ver tantos café Internet en una sola cuadra. Cabe destacar que por este villorio no circulan autos (vehículos motorizados). A lo más hay 3 tractores que se emplean para sacar la basura del pueblo. Resulta comprensible la existencia de estos café al ver la cantidad de turistas que llegan a esta paradíasca isla. Y de todo el mundo, especialmente chilenos, argentinos, italianos y franceses.
Uno podría preguntarse ¿y qué necesidad hay de estar conectado si se está en vacaciones? Yo misma me lo preguntaba hasta hace un tiempo. Me parecía incomprensible no querer “desenchufarse”, especialmente quienes trabajamos en el rubro Internet informático. Sin embargo, cuando el servicio “está ahí”, omnipresente y en cada esquina, y además es barato fruto del favorable cambio monetario, la verdad es que acceder a Internet resulta tentador.
En mi caso particular, desde Morro usé Internet por dos razones. Tenía que estar al tanto de un cobro en mi cuenta corriente. El otro tema, fue por unas consultas médicas que obligadamente tuve que realizar a distancia con mi padre para seguir un tratamiento médico correctamente.
Cuando las personas mayores hablan de la globalización con cara de asombro, a uno le parece extraño y casi da vergüenza ajena. El uso recurrente de la telefonía, y medios como Internet han inmunizado nuestra capacidad de asombro. No obstante, este fenómeno sociocultural tiene expresiones que sorprenden hasta para los que créemos sabérnoslas todas ; ) Hablando en serio, es digno de estudiar los usos que le dan las personas a Internet en sus espacios de recreación. Una simple “ojeada” a uno de estos café Internet permite ver el extensivo uso de Hotmail como webmail gratuito; de google como buscador para encontrar información, y la navegación de sitios web locales como medios de comunicación y sitios de empresas siguen siendo los favoritos para los turistas.
Desde Santiago de Chile, un afectuoso saludo a quienes tan cordialmente nos recibieron en Morro, especialmente a José de Aquarela.
hola malisa, estoy muy interesada en una información que se encuentra en la guía... te...
Malisa, encuentro muy interesante tu artículo, actualmente estoy haciendo un trabajo de...
Saludos, existe un postgrado actualizado de contenidos digitales.
MD