Hazme la vida más fácil, adivina mi mente de usuario

1 PUBLICADO EN Arquitectura de Información EL 29 de Noviembre de 2007

En este mes “de locos” que se aproxima, me refiero a diciembre; cuando los compromisos y gastos suben en picada debido a las fiestas de fin de año y Navidades; y el tiempo escasea porque entre feriados y sandwichs (puentes) la semanas se acortan; la propuesta de algunas empresas por virtualizar sus servicios y productos realmente se valoran como cliente o usuario.

Falabella.com propone a sus clientes una funcionalidad que permite crear una lista personalizada de regalos para nuestros familiares y amigos. La herramienta funciona a través de un mail de invitación. En éste se propone definir hasta 10 perfiles de personas a los cuales -a partir de tres filtros (edad, sexo y rango de precio del regalo que compraremos)- podemos segmentar sus gustos y preferencia, de manera que esa información se envía a Falabella.com y ellos después te proponen hasta 10 alternativas de regalos.

Para quienes el tiempo nos es esquivo y somos proclives a la compra de productos y servicios online, propuestas como la de Falabella.com realmente se aprecian y destacan. Ello, pues han comprendido que la necesidad no necesariamente surge de forma espontánea desde el usuario, sino que se despierta a través de acciones “push” como es el mailing, donde el usuario cae en la cuenta de la gran utilidad de este tipo de prestaciones. Es muy difícil que un usuario por sí solo vaya hasta el sitio de Falabella para realizar su lista de Navidad con los artículos de la tienda online.

Incluso aunque finalmente no compremos ningún producto de la lista, el hecho de revisar alternativas nos permite vitrinar de manera online desde la necesidad y comodidad, que desde el acto consciente de comprar online.

Celebro este tipo de funcionalidades pensando en arquetipos de usuarios que sí están dispuestos a virtualizar una serie de trámites y servicios. Ya no sólo se trata de declarar nuestros impuestos en línea o de transferir dinero a otras cuentas por Internet. Consiste en poder agilizar operaciones sobre un canal remoto que la gente percibe cada vez como más cercano y que lo puede ser en la medida que acerquemos ese producto o servicio a lo que el cliente está pensando o tiene en su mente.

Cuánto me gustaría poder enviar mis reembolsos médicos online con la compañía de seguros, en vez de dirigirme a mi corredora y tramitar con ellos los papeles. Cómo me gustaría recibir propuestas concretas de ofertas personalizadas según mis patrones de consumo en función de lo que echo al carrito de compra de un conocido supermercado online. No sé qué esperan hacerlo.

Me imagino que si hoy no tienen propuestas concretas de cross selling ni de up selling es difícil que puedan llegar a pensar en acciones “push” que incentiven mi consumo. Sin embargo, ya hay guiños que indican que vamos por ese camino a través de los mailings. No obstante, éstos aún se visualizan demasiados en el marco de campañas generalistas, en vez de acciones dentro de targeting behaviour.

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Perfil

Malisa Gutiérrez
Socia y gerente general de Multiplica Chile. Consultora de negocios especializada en estrategia digital y arquitectura de información. Periodista, Universidad Diego Portales. Magíster en Comunicación Audiovisual, Universidad Autónoma de Barcelona. Es coautora del libro “Hacia la herramienta educativa universal: Enseñar y Aprender en Tiempos de Internet”, editorial Ciccus-La Crujía, 2000.

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