Directora de Multiplica Chile,
consultora en Estrategia Online, Persuabilidad, Arquitectura
de Información y Sistemas de Medición para
la Web. Periodista, Magíster en Comunicación
Audiovisual. Coautora del libro "¿Hacia la herramienta
educativa universal: Aprender y enseñar en tiempos
de Internet", 2000.
Corría septiembre de 2001 aproximadamente cuando la empresa e-builder donde trabajaba, nuestra añorada Amtec, anunció que sería comprada por Neoris una consultora de negocios con otro enfoque. Dentro de la "evangelización" interna que realizó la empresa que nos compraba, estaba la explicación de que ahora haría consultoría en supply chain management (SCM). Por ese entonces, la "palabreja" en cuestión costaba entender en medio de nuestro enamoramiento por User Experience, pero la debacle de las punto com nos obligaba a tratar de entender de qué iba este servicio. Sinceramente, no alcancé a internalizarlo. Bastaron 4 meses para borrarnos el sueño y el área de User Experience se cerró.
Voy más allá de la anécdota por el término supply chain management. En términos sencillos SCM consiste en el proceso de planificación, puesta en ejecución y control de las operaciones de una red de suministro para satisfacer las necesidades de los clientes de forma eficaz y eficiente. Algo así como la usabilidad aplicada a los procesos de inventario, suministro y reposición de productos.
La semana pasada tuve una experiencia personal que imagino tiene un problema grave de SCM y que redundó en una experiencia de usuario fatal. Mi caso fue con el sitio web Jumbo.cl, del cual soy crítica porque sólo veo oportunidades de mejora en el sitio, pero no veo avances sustanciales desde el lanzamiento de este sitio, que en Internet ya tiene sus años. Es el sitio menos persuasivo que conozco, que no comprende mis hábitos de consumo, que carece de crosseling y que más encima tiene problemas de seguridad, stock y SCM.
La experiencia fue la siguiente: el lunes pasado armé un pedido en Jumbo.cl solicitando que el despacho lo realizarán al día siguiente entre 19.00 y 22 hrs. Esa semana, la persona que me ayuda en la casa (que en Chile llamamos nana) estaba de vacaciones, con lo cual una compra a distancia me venía bien. El martes, temprano en la mañana me di cuenta que tenía un compromiso y llamé a servicio al cliente con el objetivo de reprogramar el despacho. Me respondieron que lamentablemente no se puede re calendarizar y que el camión pasaría en ese horario igualmente como estaba planificado, y que de no encontrarme me dejarían un aviso con los números de contacto para ponerme en comunicación con el servicio de despacho.
Como el horario era amplio (de 19.00 a 22.00 hrs) tuve la esperanza de llegar a tiempo; sin embargo, y aunque me apuré, llegué a las 20.30 hrs. y el camión ya había pasado, y efectivamente estaba el papelito con el aviso y los números telefónicos. Sí me sorprendí que fuese jumbo.cl los que me contactaran y no yo casi al momento. Reprogramé la entrega para el día siguiente, miércoles en la mañana, día en el que sí habría gente en casa. El camión llegó, pero la persona que recibió la mercadería se dio cuenta que faltaba un producto y así se los manifestó a los repartidores, quienes en ese minuto no pudieron responder por el producto faltante.
Hasta que no llegué a casa y me cercioré de que el producto efectivamente estaba cobrado, pero no había llegado, no volví a llamar a servicio al cliente. Reagendé con ellos el envió de la mercadería perdida para el día siguiente (jueves, a estas alturas de la semana)a las 16.00 hrs, porque tenía planificado estar a esa hora en casa.
Nuevamente rompí el break-even en este proceso logístico diseñado para consumidores perfectos, ya que el jueves, surgió un imprevisto y no pude estar en casa. Nuevamente tuve que llamar para comentarles y esta vez (ya van 2 viajes de camión realizados) sí conseguí reprogramar el destino de la mercadería perdida y que me la enviaran a mi oficina donde estaría y en el horario señalado.
¿Por qué cuento todo esto? Porque explica cómo una necesidad tan elemental para un consumidor online como es la reprogramación de un envío desencadenó una serie de tropiezos que entorpecieron un proceso que debió ser de lo más simple y fluido, pero que dada la rigidez de la cadena de suministro de jumbo.cl, los obligó a realizar 3 viajes del camión y cometer errores como la pérdida de un producto.
Queda la sensación que en Chile todos los hogares cuentan con empleadas domésticas (nanas) que están como punto fijo en las casas y por tanto no existe el break-even en las clases acomodadas. Dudo éste sea el razonamiento, pero imagino la complejidad de desarrollar un sistema o aplicación que permite reagendar tiene mayor costo que la bencina, que los sueldos de quienes atienden el call center de servicio al cliente, y que los sueldos de los repartidores. Lo que no es más barato es la imagen y experiencia con la que me quedo, que definitivamente me hacen alejarme de jumbo.cl por un buen tiempo. Hasta que mi nana vuelva a salir de vacaciones… ;-)
Un problema de SCM crítico.
En contraste y porque soy reconocidamente fanática de las empresas del señor Paulmann, el domingo recién pasado, tuve una experiencia como consumidora offline digna de mencionar. El domingo fui con mi pareja a comprar al Easy y por las prisas olvidé en la misma caja, al final de la cinta transportadora, un producto de limpieza que había comprado. No me di cuenta hasta la noche, cuando pretendí limpiar una cosa.
Como tenía poco que perder, llamé a la sucursal de La Reina y pregunté si en la caja "x" del vendedor "x" –que además había llamado mi atención por su rapidez y eficiencia- se había quedado el susodicho producto de limpieza. Voz de sorpresa fue la que expresé cuando me dijeron que efectivamente se habían percatado de mi olvido y que el producto estaba esperándome en atención al cliente, indicándome los horarios en que podía retirarlo. Dicho y hecho, al rato volví al Easy y me encontré con el producto en una bolsa. Bastó que chequearan contrastando mi boleta, para entregarme el líquido de limpieza.
Vaya sorpresa, y yo que ya lo hacía de regreso en la góndola. Larga vida a Easy! que equilibró mi imagen a las empresas del señor Paulmann J. Veremos si jumbo.cl mejora su interfaz y desarrolla una mejor comunicación pensada por y desde el usuario, y que se beneficia de la multicanalidad. Las tiendas online deben comprender que los usuarios tenemos escenarios y contextos complejos de uso y consumo, y que los puntos de comunicación no sólo son el teléfono fijo. Que la disponibilidad, el stock y la comunicación debieran manejarse por la web y ayudarse con el celular y otros PDA's. Hoy existe un sistema de tracking para el seguimiento de nuestro despacho, pero de poco sirve si no se puede intervenir.
Hace poco me entrevistaron de Teletrece con motivo del lanzamiento de la versión para iPhone de Canal13.cl. Lamentablemente, la "cuña" que salió no interpretó lo sustancial del discurso que había preparado (una cuña en televisión es un espacio corta duración usado para transmitir mensajes de personas entrevistadas para la nota periodística). Me pidieron comentara cuáles son las nuevas tendencias que se están dando con la masificación de los smart phones. Así es el periodismo, no lo sabré yo…
Al margen de la experiencia, en verdad hoy por hoy no somos conscientes de cómo nuestras vidas van a cambiar en relación al consumo de contenidos audiovisuales. Y esto sólo está comenzando. Cuando la penetración de smart phones se consolide y paguemos tarifas planas por datos ilimitados como ya está pasando en Estados Unidos, se hará realidad el paradigma de la realidad aumentada.
A diferencia de la realidad virtual, que consiste en una interfaz electrónica que genera entornos sintéticos en tiempo real creando una realidad ilusoria, la realidad aumentada añade información virtual a la información física ya existente. Al mundo real agrega datos de alto valor que permite enriquecer finalmente el conocimiento que puedo tener respecto de un objeto u entorno.
Es así como existen desarrollos para iPhone que permiten por ejemplo visualizar un espacio físico en París, y el programa a partir de esa geolocalización comienza a darnos información respecto de las estaciones de metro más cercanas, los MacDonald's y Starbucks que hay a la redonda, y todo tipo de servicios útiles para un turista.
Los apps (aplicaciones) para iPhone usan la georeferencia para enriquecer aplicaciones de comunidad online, permitiendo por ejemplo saber la ubicación de la última persona que posteó un comentario en un blog, entrando en dinámicas que efectivamente acortan la distancia y temporalidad de nuestras comunidades e interacciones.
Existen apps pensadas para la absoluta movilidad y hay algunas pensadas para entregarnos información en tiempo real respecto de nuestro desempeño una vez que hemos trotado o hecho ejercicio (distancia recorrida, tiempo, esfuerzo del corazón, etc).
Otras que no pierden un minuto de los usuarios porque entienden que aunque apaguen su computador, hay una masa sumamente importante que navega a través de teléfonos y PDA's. ING en Australia acaba de lanzar una aplicación especial para sus clientes. Una potente herramienta que simula el costo de una vivienda en términos de dividendo hipotecario, con una base actualizada de tasas, impuestos, costo, etc. Donde la interacción termina con un click to call, es decir, con la posibilidad de que el usuario si así lo desea sea contactado por un ejecutivo a su propio celular, no llamando él a un call center.
Más que una visualización para iPhone, este tipo de apps son potentes funcionalidades que se usan desde el iphone, y que lejos de replicar las interfaces web, son herramientas pensadas para smart phones, ricas en interacción y valor para los usuarios.
El consumo de iphones no fue afectado por la crisis si pensamos que en el primer trimestre de este año las ventas ascendieron a 4.4 millones y en los últimos 2 años se han vendido 30 millones de estos aparatos en el mundo. A la fecha se han descardado 1.800 millones de aplicaciones de Apple. Por eso insisto en que esto recién está comenzado.
A este fenómeno se suma lo que conocemos hasta ahora:
1.La multiplicidad de dispositivos -en nuestro bolsillo, pero también en nuestra casa, incluso en nuestros refrigeradores.
2.La convergencia de los medios para generar contenidos, donde cada vez se hace más delgada la línea entre un canal de televisión, un blog y un videojuego.
3.La movilidad y por tanto la ubicuidad en las comunicaciones.
4.La personalización, donde las experiencias digitales se adelantan, aprenden de nuestro comportamiento, se adaptan a nuestros contextos.
5.La socialización de esas experiencias, donde un atisbo de ello ha sido twitter y facebook.
En la medida que estos dispositivos y estas experiencias enriquecen la interacción con los contenidos, sin importar las distancias físicas ni el tiempo, se hace realidad mi sueño de niña y la vida de los supersónicos.
Poner al servicio esa ubicuidad, instantaneidad en pro de un mayor tiempo personal es mi propia aspiración y no dejaré de dar esa pelea por pensar que la robótica, la inteligencia artificial, la conectividad deben propender al desarrollo superior de las personas.
Estamos en la pre-historia de cómo avanzará nuestra capacidad para consumir contenidos audiovisuales y funcionalidades enriquecidas por la georeferencia a través de smart phones como el iPhone. Así como costó que la tarifa plana y la banda ancha fueran una realidad para la web; esto tenderá a ocurrir sin lugar a dudas con los teléfonos. Ya tendremos cifras de fuentes fidedignas que nos expliquen cómo se reparte la torta de navegación entre la web y los PDA's; donde lo importante no es qué soporte gane, sino que todos compitan por mejorar las interfaces y la experiencia de usuario.
Hola Malisa
Es increible como te cambia la vida el uso de Iphones. Yo estoy adicta! Vivo en USA y tengo plan fijo por lo que lo uso en forma constante y me ha ayudado a "optimizar" las horas del dia. Los tiempos de "espera" ya no son minutos tan perdidos cuando puedes chequear tus emails personales, leer el diario ( hoy hay aplicaciones del WSJ y NYTimes gratis, junto a otros diarios importantes). Una de mis aplicaciones favoritas es Yelp, donde senalas el tipo de tienda, local, etc.necesitas ubicar y te nuestra en un mapa donde estan con(y claro como tiene GPS, te da referencias cerca a donde estas ubicada). Hay aplicaciones de lo que se te pueda imaginar. La ultima que baje es de clases de Pilates y rutinas de ejercicios para ir al gimnasio...creo que los personal trainers van a ser desplazados! Y para que hablar de aplicaciones como Mapquest y Google Map donde te muestran exactamente como llegar a una direccion determinada...
Es fabuloso, pero ala vez un poco preocupante... estamos viviendo cada vez mas en un mundo virtual...cuando veo a la gente alrededor mio en el bus, metro, en una parada de bus, etc... veo que todos estan hipnotizados a sus smartphones, sin saber lo que pasa alrededor...me pregunto si esto tambien nos podria llevar a ser una comunidad menos reflexiva... ya que esos tiempos "vacios" en los que nuestra mente solia "volar" estan siendo ocupados por todas estas "tareas". Saludos y gracias por tu articulo. Muy interesante!Antonieta
Busco buenas prácticas de presencia de marcas en Facebook. Algunos rubros piden fórmulas mágicas para que -cual copy & paste- puedan estar presentes en la red social que más encanta a los chilenos. Reviso el panorama nacional. Repaso la presencia de empresas como EntelPCS, Movistar, VTR, Telefónica, Paris.cl y Falabella. Intentó rebuscar en el panorama internacional y recurro a los líderes en venta y presencia online: Amazon, Target, Overstock, Dell, Apple, Toyrus, Target y HP, y otras marcas como Zara, Barrabés, Threadless o H&M.
"Vitrineo" y nada me convence, pero saco las siguientes conclusiones:
1. La presencia de una marca en web social como Facebook o Twitter requiere un trabajo de sus contenidos a nivel de agenda setting o línea editorial. Si la marca/empresa quiere tener control sobre lo que se dice/discute en torno de ésta, debe invertir en tener periodistas y bloggeros que den sentido y forma a los contenidos que se difunden. No sólo censurar contenidos, sino animar la conversación a partir de temas que hagan sentido a quienes consumen productos y servicios relacionados con la marca. Un ejemplo digno de analizar es lo que hace Apple Student Group al informar sobre todos aquellos contenidos de estreno como películas, música y videos que se obtienen desde iTunes.
2. Pensando en que una misma marca puede tener más de 500 registros, parece de preogrullo, pero pocos enlazan desde su sitio web el acceso a su comunidad en Facebook. Movistar Chile linkea con Club Movistar, transformándolo en un espacio de difusión de sus actividades. Sin embargo, nuevamente nos falta un actor que dirija las aportaciones vía preguntas concretas, evitando comentarios del tipo "mmm q wna" o "wavvvvvvvvvvvvv" donde claramente la propuesta de valor se va al garete.
3. Debemos atrevernos a jugar más con la marca y a permitir espacios inteligentes de participación. Sin duda que hay marcas que por su propia naturaleza se prestan más. Es el caso de Threadless que sociabiliza los diseños de las poleras de sus clientes permitiendo comentar al resto su parecer.
4. Dando sentido a lo que significa ser fan de una marca, dejando que los fans hablen, se pase datos entre ellos, siempre que exista una guía que dé sentido a esos debates. Es el caso del grupo I Love Target.
5. Donde hayan más caras de responsables y líderes de las propias empresas, estableciendo un canal directo con los gerentes de atención a cliente, responsable de Call Center, gerente de ventas, etc. Para no sólo recibir inquietudes personales sino hacernos cargo de problemas en forma personalizada.
6. Entendiendo que Facebook ni Twitter no son la nueva máquina de spaming como hacen algunos retails en Chile, sino comprendiendo que hay diferentes niveles de conversación que segmentos específicos de usuarios están dispuestos a leer. Donde no todo tiene que estar envuelto en vendernos un producto, sino en contarnos una historia. Es el caso de la reciente campaña "El hincha" de EntelPCS, viralizada por Youtube.
Que echo en falta y no encuentro de momento:
1. Establecer una relación empática entre todo lo corporativo que trae a cuesta una marca o gran empresa, y la cercanía que piden sus usuarios, sus clientes. Un camino apunta a involucrar "rostros" en la presencia social. Lejos de llevar a Benjamín Vicuña a Facebook, parece sensato arrogar en los propios usuarios que lideran conversaciones, que aportan y dinamizan, una función de mayor liderazgo, donde un rostro sea reconocido, inspire confianza y credibilidad.
2. Dejar de ser el "Sernac social" de las empresas, donde las marcas se ven obligadas a poner un responsable que censura, edita y responde día a día, comentario a comentario, cada intervención de sus descontentos clientes. Mucho mejor es aprovechar ese capital: el feedback y experiencia de los clientes para aprender, para mejorar procesos, para dar soluciones reales, no sólo para hacer creer "que escuchamos a la gente".
3. Aprovechar la riqueza de los registros de Facebook para explotar su base de datos y apuntar hacia ofertas y contenidos segmentados, donde no digitalicemos el catálogo papel a la web 2.0, sino pensemos en necesidades concretas para usuarios concretos. Más que grupos de fans en torno a la marca, debiese haber grupos de oportunidades en búsqueda de espacios de expresión, compartir experiencias, mirar y ser mirado, lo que no es menor.
Por la naturaleza caótica que desde siempre ha tenido Internet, y por el hecho de que la red social no tiene como foco difundir marcas, sino poner como protagonista al usuario para que ésta musicalice debates en torno a la marca, considero esencial que las empresas se tomen en serio su presencia en la web social.
No basta con estar. Al igual como ocurrió con la web 1.0, las compañías deben pegarse el salto y no conformarse con defender su buen nombre. Alguien debe orquestar temas, construir discursos, captar leads y fidelizar clientes a través de historias más que de ofertas clásicas. En definitiva pautear a partir de las propias opiniones que surjen de las personas.
Llegó la hora de sistematizar opiniones y comenzar a articular estrategias.
excelente punto de partida. Me alegra saber que mantienes una mente aguda
Por
Felipe Kopaitic
martes, 19 de mayo de 2009 a las 8:45PM
Entretenido artículo!!. Cuesta encontrar buenas prácticas en Facebook, no se me viene nada a la mente, lamentablemente fb es una nueva y brillante herramienta para seguir interrumpiendo a la gente con cosas que no quiere ver.
Corría 1989. Estaba en tercero medio en el colegio y motivada por mi profesora de física, que también hacía clases en la Universidad de Chile, tomé un taller de computación como actividad extraprogramática. Mi profe rayaba contándonos como fue su experiencia al usar el primer computador que llegó al país y cómo éste se mantenía casi "refrigerado" en una sala especialmente acondicionada.
Al final del taller me quedó claro que ese mundo donde querían enseñarnos a programar en lenguaje Logo, de "ctrl + alt + n", y de pantallas oscuras y letras verdes, así tal cual no llegaría nunca al común de los mortales.
En la universidad me relacioné con programas de texto, pero básicamente para las clases de redacción. Los computadores por ese entonces se veían más como un reemplazo sin "liquid paper" de las vetustas máquinas de escribir.
En 1994 -siempre lo cuento ya sé ;-)- Mario Boada, hombre pionero en la señal de Canal 13.cl, nos mostró Internet a los alumnos que tomábamos el curso "Producción de Televisión". De producción de TV aprendí re poco, pero desde esa fecha no a parado el descubrimiento constante de lo que es y se vive en Internet; donde me he debido adaptar el caótico y cambiante mundo de Internet, y compaginarlo con mi estructurado esquema mental.
Suelo perder la distancia y me cuesta reconocer los tremendos cambios que ha habido desde ese 1989 y 1994, a la fecha. Reflexionando y poniendo a prueba durante dos semanas dos sitios emblemáticos de la Web 2.0 (Facebook y LastFM), ahora comprendo mejor por qué he perdido esa capacidad de asombro y soy descreída ante fenómenos sociales como éste.
Desde 1994 he estado investigando y trabajando en Internet con un pie en calidad de receptora, y el otro como emisora. Puede sonar fanfarrón, pero he sido más protagonista de los cambios que ha sufrido Internet que mero testigo. No sólo porque con mi trabajo he participado en la definición de sitios web en éste, el final del mundo; sino porque con mi participación y generación de contenidos he alimentado la telaraña que es la WWW y mi navegación ha sido un grano de arena en el cosmos de Internet.
Más allá del eslogan creado por Dale Dougherty de O'Reilly Media en torno a la Web 2.0, lo cierto es que la socialización de los contenidos en Internet está permitiendo no sólo que las bases de datos se alimentan de contenidos aportados por los propios usuarios, sino que las personas nos veamos beneficiadas realmente de las recomendaciones y experiencias mutuas.
Se genera además un discurso o meta discurso entre quienes se encuentran en línea; una comunicación que en algunos casos es insostenible en la vida presencial. ¿Tendríamos esa desfachatez de preguntar de forma asertiva y directa sino fuera porque existe un Facebook que lo permite? No me refiero a ese sitio en particular, sino a la plataforma que canaliza esas comunicaciones.
¿Podríamos comunicarnos sin complejos con nuestros ex novios que hoy se encuentran fuera de Chile, y preguntarles por amigos en común? ¿Seríamos capaces de traspasar tantos datos freakies de música y saber que esos freakies que tienen tus mismos gustos musicales están en Berlín o Camboya y viven situaciones y momentos similares a los tuyos?
Más que una reivindicación del fenómeno, escribo para reflexionar sobre los reales beneficios que podemos obtener al fin de una red que estuvo tan distante de las personas comunes y corrientes, y que hoy es el momento de aprovecharla como fuente documental, medio de comunicación, canal de contactos y generadora de comunidades de intereses. Y todo, claro, rompiendo las tradicionales barreras de acceso queda el tiempo y el espacio material.
Me resistí a registrarme en Facebook durante casi 2 años, cuando oí a Gene Smith, consultor canadiense, fundador de nForm, hablar por primera vez de este emblema de la Web 2.0.
Ante mi natural escepticismo respecto de los objetivos de una red que dice congregar y comunicar a amigos, me incliné por la invitación que el propio Gene gentilmente me hizo a sumarme a LinkedIn. Otra red que reúne profesionales con intereses en común, pero donde el provecho académico, laboral, vía contactos, está declarado y transparentado.
Me sumé a Facebook hace 1 semana y ya tengo 104 amigos en la red. Me imagino son pocos considerando los centenares e incluso miles que debe tener gente que lleva más tiempo registrada o derechamente que es más sociable y tiene más amigos.
En este corto tiempo, como experiencia rescato:
1. es impresionante el grado de respuesta que tiene la gente para sumarme como su amiga. Me registré un sábado por la tarde y a través de mi blackberry observé atónita la rapidez con que la gente me confirmaba como su amiga. Sin duda, por la carrera que he trazado desde 1999 y el hecho de navegar desde 1994, mi red social está compuesta por heavy users, poco representativos de los amigos "normales/tradicionales" que se podría esperar tener.
Entiendo que esta alta tasa de respuesta, incluso en una noche de sábado -donde yo suponía, todos estaban carreteando- está "contaminada" por las particularidades de mis amigos y conocidos.
2. justamente por lo anterior, estoy cierta que quienes se interesan por este tipo de comunidades, son personas altamente sensibles y susceptibles a las nuevas tecnologías que no dudan ante la idea de sumarse a una plataforma de contactos que está de moda y que casi nos hace sentir tontos si no lo estamos.
El punto es quienes nos resistimos hasta ahora a sumarnos, ¿qué beneficio nos ha traído? Sí tal vez enterarme de las novedades de mi amiga Antonieta que está en Nueva York y que es una ingrata porque nunca me escribe. O de otra ingrata como mi hermana Cariko que viviendo en Santiago du Chili no se digna a llamarme por teléfono, pero sí que me cuenta sus novedades por Facebook.
Si es por ponerme al día de mis amigos/familiares mal agradecidos, pues bienvenido Facebook ;-)
3. mis contactos/amigos de Facebook tienen una dimensión física-material precisa. Son ex compañeros de la universidad, ex compañeras de curso, ex compañeros de múltiples trabajos anteriores, actuales colegas, amigos, familiares, o a lo sumo gente con la que he trabajado a distancia, pero que me encargado de conocerles sus caras.
Pensando en otras generaciones, que ahora mismo están sumando gente que en su vida se ha encontrado, ¿qué tipo de red están construyendo? ¿pondrán en paralelo sus relaciones reales con las virtuales? ¿cuánto más se entretendrán con sus amigos virtuales? ¿cuán perfectos son ellos e imperfectos los del mundo offline?
4. más allá de sus pretensiones por apalancar comunidades de amigos, está claro el provecho que el marketing está sacando a Facebook no sólo vía publicidad online y creación de personajes como el perrito de Lipigas o Chispita de Chilectra, sino por el enorme contingente de información que está obteniendo de nuestros registros. Un poco de inteligencia comercial y datamining permite estar sujetos a todo tipo de indicaciones y consejos que no siempre estamos interesados en recibir.
La única iniciativa que Facebook no consiguió por ser declaradamente invasiva por los propios usuarios fueron las afiliaciones sociales con links a recomendaciones, donde claramente el link perseguía fines derechamente comerciales. Pero si ya somos sujetos de un cruce comercial, ¿qué tiene realmente de malo recibir consejos de tiendas online? Si precisamente nos perfilamos como heavy users, ¿qué hay de malo en conocer lo que compra/recomienda un amigo mío?
5. la superficialidad con la que una red como ésta puede tomarse depende del uso que cada persona haga de ésta. Pasada la experimentación por la que quería pasar, estoy cierta que si me trazo objetivos concretos de relación puedo conseguir cosas tan concretas como reencontrarme con viejos amigos, presentar a gente que puede ayudarse entre sí, o comnunicarme con gente que siento desconectada de mi vida cotidiana.
Cuánto de esto realmente me importa como para destinarle un tiempo no despreciable, es el punto que tengo que evaluar. Cuánto destino a mi red de amigos "en red" versus a los que puedo tocar y ver, es un tema personal que me imagino los registrados en Facebook también se cuestionan.
Me encanta Facebook. Me he reencontrado con amigos a travez de otros amigos de los que les habia perdido totalmente la pista! y es genial ver en lo que estan, fotos de sus ninos (dato: buen ejemplo a seguir ;) )
Desde que en 2004 se instaló el Starbucks de Costanera 2777 -cuando por ese entonces yo trabajaba en el Edificio de la Industria-, que acostumbro pasar a tomar un café y en muchas ocasiones a trabajar con mi notebook o coordinar reuniones en esa cafetería.
La experiencia de consumo que ofrecen nunca me convenció del todo: 1) Lo de hacer fila para consumir un simple café 2) Dar mi nombre y que pocas veces lo entendieran y escribieran bien 3) El hecho de tener que esperar por el café y que no pudiera instalarme con mi computador ante el miedo de dejar el equipo solo y que me lo robaran 4) Ante errores en un pedido y toda vez instalada en una mesa, tener que moverme con todo lo que ando trayendo para reclamar el pedido.
Estas son algunas de las variables que siempre me incomodaron.
Sin embargo, volvía claramente por sus bondades: 1) Un servicio amable 2) Un producto de calidad y aunque el café no destaca precisamente por su poder aromático, la cantidad de leche de los "lates" la usaba como una forma de "matar el "hambre" de media mañana. 3) Conexión a Internet gratuita. 4) Un ambiente relajado donde te puedes encontrar tanto con amigos, como con colegas y tener reuniones de trabajo.
En efecto, antes de contar con oficinas propias, los Starbucks nos sirvieron como punto de trabajo y reunión.
Sin embargo, este viernes 9 de mayo recién pasado, lamentablemente fui víctima de un robo en la cafetería que está en Magdalena con Isidora Goyenechea y las aprensiones que ya tenían se confirmaron.
El ambiente relajado que ofrecen sus sillones, sirvió para que en un descuido de segundos -porque así lo demuestran los videos- me robaran mi cartera. Entiendo que no es responsabilidad de la empresa velar por las pertenecias de sus clientes. Pero sí creo que es responsabilidad de Starbucks cuidar respecto de quienes entran a sus dependencias.
Tal como está filmado, los 2 chicos que me robaron me siguieron todo el rato del cambio de mesa que hice. No consumieron nada y se movieron sospechosamente. La práctica que tienen otros cafés de tener guardias me parece justo y necesario.
No culpo a la empresa, pero sí creo que pensando en el precio (no precisamente módico) que cobran por un sencillo café, deberían tener la práctica de derecho de ingreso a sus locales.
Como me dijo una amiga ayer: "el problema Malisa es que el público del Starbucks es otro, son chicos jóvenes". Creo que tiene razón, por más que los Starcucks del sector de El Bosque se llenen de ejecutivos como yo, sus dependencias no están preparadas para proteger a sus consumidores.
Claramente no estamos en el living de nuestra casa y esa es una ilusión de confort que no se acompaña de la debida seguridad.
Agradezco a la gente del local de Magdalena que intentó ayudarme en un principio, pero siento que se desentendieron bastante del cuento después y que realmente no hubo interés por asesorarme.
Escribo estas líneas porque no quiero ninguna otra mujer pase por situaciones tan terribles como ésta donde somos pasadas a llevar, donde no sólo nos roban y perdemos nuestros documentos, móviles, lentes, llaves, y objetos personales; sino donde quedamos vulnerables y -en mi caso- agudizo mi desconfianza a chiquillos jóvenes que andan con mochilas. Nunca se sabe si pueden ser el pololo de tu hermana, o el próximo ladrón que te quiere robar...
simplemente pienso ke si tanto te desagrada ya no vayas! hahaha asi de facil, si no tienes internet en tu trabajo o en casa pues ponlo, facil!
ahh y mas facil no te kejes de ke te roban tu cartera , dime a kien sele okuerre dejar su cartera en la mesao no estar al pendiente de eia
taaaaaaaaaaaaaaaaaaaan tonta!
Por
Daniela Solar
viernes, 20 de junio de 2008 a las 11:13PM
Malisa...me acabo de cambiar hace unos meses a Carmencita con Isidora y paso varias veces con mi notebook justamente a ese Starbucks...tuve mejor suerte, aunque un día me salvé de ser la próxima víctima...
Saludos ¡
Por
Carla
lunes, 09 de junio de 2008 a las 5:02PM
Es verdad. "Au Boin pan" fue un fracaso igual que "NY Bagel"...
Por
Antonietta
domingo, 08 de junio de 2008 a las 10:41PM
Malisa, que lata lo sucedido. Creo que el concepto de un cafe como Starbucks esta disenado para la seguridad de una sociedad como la norteamericana, donde la gente si puede dejar el laptop en la mesa cuando te llaman por tu cafe (de hecho yo lo hecho en mas de una ocasion). Esto funciona en ciudades donde hay tolerancia cero al crimen, donde los videos de robos son otorgados a la policia en forma inmediata y los tipos que roban saben que no es broma y van a la carcel. Lo que pasa es que en Chilito creemos que estamos en gringolandia porque hay locales "importados" como este. Concuerdo plenamente contigo, estos locales no dan seguridad en una ciudad llena de pelusones que te roban en cualquier lado (sobre todo en sectores como el barrio El Golf) y si no ponen a guardias o mejores servicios de seguridad simplemente no es seguro y definitivamente no estas en el living de tu casa. Al final las cadenas que ofrecen este tipo de servicio (y con precios de bastanto alto margen) van a salir perdiendo si no toman medidas serias, ya que la gente va a dejar de usarlas ... entre la espera, los precios y los robos, va a ser mucho LUCHO!! ;) Instalar y saber manejar inteligentemente franquicias en el exterior es todo un tema, no es llegar y copiar el modelo. Es importante estar alertas y entender que ciertas cosas necesitan ser adecuadas a la "realidad local" para poder otorgar la propuesta de valor integral que ofrecen, sino terminan siendo un fracaso...como ya han sido varias cadenas de comida de USA en Chile instaladas en sectores ABC1. Le escribiste una carta a la gerencia? Creo que tienes un muy buen punto.
Por
Rodrigo
lunes, 26 de mayo de 2008 a las 7:20PM
Fue lamentable lo que te sucedio y claramente no es la idea que sucedan esas cosas. El concepto de un guardia en una tienda va mas alla de tener a alguien parado dandose vueltas en una tienda, y hay que tener en cuenta que siempre el principal responsable de nuestras pertenencias es cada uno, por lo que el culpar a la disposicion de personal de una tienda sobre el robo de tus pertenencias es una manera de buscar un culpable.
Tambien siento que hablas con con mucho resentimiento al referirte a Starbucks y el tipo de servicio que ofrece pues es opcion de cada cliente elegirlo o no.
Y con respecyo al DERECHO DE ADMISION a la tienda, creo que es una medida que no aplica pues seria recurrir a un prejuicio fisico.
Todo lo que te digo es porque siento que indepentiente de que el negocio de Starbucks sea el atender de la manera que lo hacen, seria una ijusticia y egoismo el restarle todos los creditos por el desafortunadisimo hecho del que fuiste victima lamentablemente.
De todas manera es un hecho muy desafortunado el lo de tu cartera y seria ideal que eso no pasara, dentro y fuera de una cafeteria.
Por
nicolas
sábado, 24 de mayo de 2008 a las 4:02PM
es muy triste lo que te sucedió, pero no todos los jóvenes somos así ojala puedas seguir confiando en la gente, porque si no lo haces de esta forma le estas dando mas "campo" a esta gente, un consejo ve al starbuck de general blunch jamas e tenido un problema ahi
En las últimas dos semanas estuvo de visita mi hermana Claudia quien vive en Londres. Fue una visita muy entretenida para mi hijo de 2 años ya que mi hermana es profesora de niños pequeños y tiene paciencia de parvularia ; )
Mi hijo estaba sumamente entusiasmado pues desde siempre le hemos hablado de su tía Clau, a quien creía vivía en el teléfono ya que cada vez que llamaba él la asociaba con el auricular del aparato.
Y es que los niños con su asociación literal de la realidad también piensan en cosas otrora imposibles y que ya estamos viendo que se hacen efectivas. El otro día, estando precisamente con mi hermana, llamó mi madre al celular. Al contestar, Javier quiso contar a su abuela que tenía chalas nuevas y como no podía explicarle en detalle cómo eran sus zapatos recién estrenados, acercó el celular a sus pies gritando "¡Mira, mira, chalas nuevas!".
Hoy por hoy con la tecnología 3D esto ya es posible, cumpliéndose así uno de mis tantos sueños "supersónicos" de niña. De hecho, cuando a mis 10 años pensaba en prácticas futuristas lo que más me "complicaba" es que haría si contestaba en situaciones incómodas (como estar en el baño).
Situaciones futuristas de antes ya se están cumpliendo, el tema es que hoy aún son caras y no se han extendido masivamente. En el primer mundo existen refrigeradores capaces de inventariar lo que tenemos en nuestra nevera y así hacer una compra de supermercado ajustada a nuestras necesidades. Seguramente, en el mediano plazo, dicha información de stock personal debiese estar conectada con las grandes cadenas de supermercado o derechamente con el carrito de compras online por Internet.
La información que hoy se transmite a través del cable y de la radio digital ya no sólo comunican su mensaje central, esto es la imagen y la voz, respectivamente. Cada vez más, la cantidad de metadata que se ingresa -ejemplo la programación de una película o el nombre y autor de una canción- está enriqueciendo el consumo de tecnología pues se está agregando valor al medio a través de la aportación de data al canal.
Pensando en que la tecnología avanza a pasos agigantados y que el manejo de información digitalizada puede ser mucho más precisa y aportadora, es que debemos pensar en el desafío de la ubicuidad del mensaje entre los distintos dispositivos digitales. Si a ellos sumamos usuarios cada vez más diestros en lo que a consumo de de tecnología se refiere, realmente deberemos romper nuestros esquemas tradicionales para pensar con mente de niño.
Hola Malisa:
Me encantó el post "Mente de niño". No me imagine que tenías hijos. Te he visto en el seminarios de AI y TIC y te ves muy joven. Bueno, soy seguidor de tus post y me sentí interpretado por la anécdota que relatas, ya que yo también tengo hijos pequeños y es asombroso como ellos se relacionan de una manera mucho más intuitiva que los adultos con la tecnología. Creo que el tema pasa, también, por la resistencia progresiva de las personas a adaptarse a los cambios.
Saludos
Claudio Quiroz
http://www.posicionamientonline.cl
Hace 21 años me sedujeron con su Danza rota, Persiana americana y Vitaminas. Corría 1986 y para el Festival de Viña del Mar poco más y me toman presa los Carabineros ante mi sospechoso baile "epiléptico" en uno de los pasillos de la galería de la Quinta Vergara. La euforia era tal por ver a mis ídolos de adolescencia, el trío argentino Soda Stereo, con sus trajes y peinados new wave, hoy obsoletos y ridículos.
En ese entonces me gustaba su bajista Zeta Bosio, aunque hubo momentos en que me acerqué a Gustavo Ceratti, pero todo volvió a su cauce normal, no en vano me casé con un bajista.
Hace 10 años que Soda Stereo no se presentaban en un escenario chileno. Hace 10 años en realidad que no lo hacían en ninguno del mundo, porque en 1997 se despidieron con sus "Gracias totales" y cada uno encaminó su rumbo, Ceratti haciendo una carrera de solista destacada.
No sé si es que hacía mucho tiempo que no iba a un concierto, pero si hay algo que llamó mi atención en el recital de anoche 31 de octubre, fue la cantidad de personas que usó su aparato móvil (celular) para sacar fotos, transmitir en vivo las canciones, chatear con la blackberry, enviar SMS, enviar MMS con las fotos del momento, o simplemente transmitir su emoción a un amigo o familiar. Hablo con conocimiento de causa, yo también lo hice. Y también anoche vi miles de cámaras fotográficas en acción.
De hecho en un momento Ceratti dijo algo así como "Pueden encender lo que quieran" y la gente levantó sus palmas con su celular en la palma, y Ceratti acotó "…y también encender de lo bueno" (haciendo un gesto como de fumarse un porro (pito).
A los 14 años cuando los vi por primera vez en Viña la emoción me embriagó y sólo la pude compartir con el grupo de amigos que me acompañaba.
Hoy 21 años después puedo transmitirla en vivo gracias al avance tecnológica y a nuestra mediatizada vida digital que no nos deja tranquilos ni escuchando a Soda.
Sí hay algo que resultó frustrante esta vez y es que la amplificación de sonido y la reproducción de imagen en las 3 pantallas gigantes dispuestas en el Estadio Nacional no estuvieron a la altura de este mundo digitalizado. La banda se lució, pero no se escucho demasiado bien. La calidad de las imágenes seguía siendo de la década de los 90, con mucho píxel o detalle, sin la opción real de ver las arrugas que a estas alturas debe tener el trío ; )
Pero como Malisa... Te gustaba el Zeta?? Que onda, si la cosa era perder la cabeza por Ceratti o Charlie Alberti pueh!
Por
DL
miércoles, 14 de noviembre de 2007 a las 5:31PM
No puedo dejar de sentir cierta nostalgia al saber que tras ir a ver Cerati (te acuerdas, yo ni siquiera sabía quien era cuando me lo nombraste), estuviste aquí cerquita, en Buenos Aires. Arrugas no siempre salen. Ni siquiera demasiadas canas. Los años no pasan para todos del mismo modo.
La reflexión que hoy quiero compartir claramente no sé si encaja en Arquitectura de Información, pero hasta que no tenga más comentarios de este tipo, no crearé la categoría que corresponde ; ) y que viene siendo algo así como comunicación digital.
Desde 1996 que uso el e-mail como canal de comunicación. Ese año llegué a estudiar a España y saqué mi primera cuenta de correo electrónico en Hotmail (cuenta que mantengo hasta ahora) con el fin de comunicarme con mi familia. De poco me sirvió, ya que en esa época mis amigos, padres, ni hermanos tenían una cuenta a la cual escribirle.
Al año siguiente me animé a chatear por primera vez, más por imitación de lo que hacían los chicos de pregrado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde estudié, que por una real necesidad de contactarme con mis amigos. De hecho, al principio y por un año sólo tuve a 1 amigo como contacto.
Ha pasado ya una década desde que hago uso de estos medios cuyo uso están archi extendidos hoy por hoy, pero cuyos usos no dejan de llamar mi atención, especialmente porque las connotaciones que cada persona le da al medio son diferentes.
Para mi los e-mails son verdaderas cartas -de ésas en las que uno se esfuerza por redactar correctamente, como si fuese una carta a franquear, pero que se decide enviar a través de Internet. Los correos deben ser contundentes en mi opinión en cuanto a contenidos y comunicar temas relevantes, no triviales, ni domésticos.
Pensándolos como "cartas a la antigua" es que me cuesta recibir mails donde el mensaje sólo está en el "Subject" o "Asunto" y donde en el cuerpo del mail no hay nada. Hablo de mails del tipo: "Mándame la propuesta" o "¿Tenemos reunión mañana?".
Este tipo de mensajes me choca fuertemente en especial cuando veo que quienes me los envían están conectados a sistemas de mensajería como Skype, pero no usan este medio para ello. Este estilo suele llevarlo mi jefe y preguntándole por qué lo hace, me explicó que es para no interrumpir a cada rato a las personas por el chat.
Su estilo cognitivo y comunicacional claramente difiere del mío, ya que en mi opinión el hecho de estar en Skype es porque estamos disponibles para ser consultados; de lo contrario coloco mi estado como "No Disponible". Sin embargo, comprender que ése es su forma de comunicarse, me ha desafiado a comunicarme con él del mismo modo.
Otra práctica que no deja de llamar mi atención es la de contestar por confirmar o agredecer algo con respuestas tales como "Ok" y sería todo, o "gracias!". Poniéndome en el lugar de mis interlocutores intento también expresar mi agradecimiento a quienes así entienden se cierra una conversación.
Nunca dejaré de sorprenderme del uso que se hace del e-mail en modalidad de chateo. Me refiero a todos los hilos de comunicación que surgen a partir de mails, especialmente cuando intervienen varias personas. Mails tan laaaaaaaaargos que se llega a olvidar el contenido del mensaje inicial, y donde se asemeja mucho a una lista de discusión.
Hay prácticas que reconozco son útiles como colocar mensajes junto a nuestro nick al usar Messenger o Skype. Comunicaciones del estilo "Marcelo llámame", "Estoy deprimida, no molestar" o "A full con el informe", realmente me informan de lo que le pasa a mis contactos.
El uso de la mensajería para efectos del trabajo también es sumamente práctico en especial cuando nuestros interlocutores están distantes físicamente. Hay curriosidades en este sentido y una de éstas es como hay quienes prefieren escribir en vez de conversar usando el sistema de voz.
Es curioso cómo las personas cuando se tienen mayor confianza son capaces de pedir la charla por voz en vez de escribir. En mi caso, me acomoda prefiero conversar pues creo es una forma de comunicación más directa, que economiza tiempo y que evita la confusión que usualmente se genera de interpretar lo que escribimos vía chat.
El punto es ¿será posible llegar a estandarizar el uso y la forma de empleo de los distintos canales digitales? ¿o el sólo pretenderlo resulta impensable tratándose de la libertad que se asocia a Internet?