Si eres miembro del Instituto Asilomar para la Arquitectura de Información, AIfIA, recuerda que hoy comienzan las elecciones para elegir al nuevo directorio que dará las pautas de la organización durante un año. Recibirás en tu cuenta de correo electrónico un mensaje con un link que te llevará al sistema de votación en linea. Conoce a los candidatos al directorio.
AIfIA es una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es profundizar en el campo de la Arquitectura de la Información, dando forma a la comunidad de profesionales que ejercen la disciplina. A la fecha, AIfIA está integrada por 400 miembros provenientes de 26 países distintos.
El próximo miércoles 25 de agosto se inician las votaciones en el marco de las elecciones de Directorio de AIfIA, Instituto Asilomar para la Arquitectura de Información.
Este año los candidatos nominados a presidir la mesa del directorio son:
1) Peter Boersma, Arquitecto de Información senior que trabaja para EzGov en Amsterdam, Holanda. Si quieres saber más de Peter accede a su sitio personal.
2) Jess McMullin, uno de los fundadores de AIfIA y en la actualidad dedicado al proyecto IASlash. Jess acaba de fundar nForm, firma consultora especializada en experiencia de usuario en Edmonton, Canadá.
3) Marcia Morante, es fundadora y presidenta de la empresa KCurve que ofrece soluciones en gestión efciente de contenidos para CMS. Marcia es brasileña y se ha destacado en el negocio de la información por más de 25 años. Vive en Sao Paulo y ¡es mi candidata!
4) Eric Reiss, se define como Arquitecto de Información y consultor en experiencia de usuario.
5) Peter van Dijck ofrece consuloría en AI para empresas en Europa y Estados Unidos. En AIfIA ha liderado la iniciativa de traducción de artículos y materiales a diferentes idiomas.
6) Christina Wodtke se desempeña como Arquitecto de Información en Estados Unidos, es una fuerte entusiasta en la comunidad. Es autora del libro Information Architecture: Blue Prints for the Web.
Las votaciones concluyen el lunes 30 de agosto. Si perteneces a AIfIA, recibiras en tu correo electrónico un mail recordatorio desde donde podrás votar en línea. ¡Participa de este evento! y ¡Vota por Marcia! ¡a apoyar a nuestro continente!
La conferencia que dictó hoy Cristòfol Rovira, Doctor en Ciencias de la Educación de la Universitat de Barcelona, en el CIW, resultó muy interesante pues dio a conocer una herramienta para crear mapas conceptuales que, aprovecha la hipertextualidad propia de la Web, ampliando así las posibilidades de esta representación conceptual.
Para Cristòfol un mapa conceptual se entiende como la expresión gráfica de un conjunto de conocimientos representados mediante rectángulos y frases de enlaces que unen los conceptos. El académico explicó que en un mapa siempre se parte de un solo concepto raíz de carácter abstracto, a partir del cual se ramifican más conceptos de naturaleza concreta y específica.
El desarrollo del software DigiDocMap para crear mapas conceptuales de navegación surge desde el Institut D’Educació Contínua de la Universitat Pompeu Fabra, casa de estudios donde Cristófol se desempeña también como profesor de documentación e imparte clases a nivel de máster y doctorado.
La aplicación se sostienen en la teoría de Novak sobre la evolución del aprendizaje de los niños, la cual -a su vez- se basa en la teoría de Ausubel sobre el aprendizaje significativo, de fuerte orientación constructivista. Según Ausubel una persona aprende cuando pone en contraste el nuevo conocimiento que está aprendiendo con sus conocimientos ya adquiridos. Así, un mapa conceptual es esa red de conceptos que compara lo que se conoció recién con aquello que ya se conoce.
DigiDocMap es una herramienta que permite crear online mapas conceptuales, una suerte de Visio con las potencialidades que ofrece el hipertexto, ya que permite crear referencias de links a partir de conceptos. El programa cuenta con una barra superior que permite personalizar el mapa, tanto desde el punto de vista del autor de un mapa, como del usuario. Es así como resulta posible definir si se quiere el mapa desplegado con una vista horizontal o vertical, con determinado tipo y cuerpo de letra, con todas, ninguna o algunas ramificaciones abiertas, o algunas opciones ocultas.
Construido con Javascript, el programa arroja un archivo HTML, el cual se puede guardar en el disco duro.
El editor DigiDocMap aún se encuentra en fase de desarrollo, sin embargo, se espera esté online una versión beta la próxima semana. La licencia es cerrada, pero será freeware.
Finalmente, Cristòfol nos habló de los futuros proyectos en los que está trabajando. Se trata de un evaluador de mapa que lo analice estructuralmente de manera de ofrecer soluciones de correción. Otra de sus empresas relacionadas con DigiDocMap es la posibilidad de entregar ayuda a la persona que construye un mapa a través de un buscador de definiciones en Internet, respecto de los conceptos asociados al tema principal del mapa que se está creando.
La jornada concluyó con un agradable almuerzo, al que amablemente fuimos invitados por Ricardo Baeza, director del CIW, quien ya está pensando en organizar un nuevo Taller sobre Arquitectura de Información para octubre próximo. Así es que si quieres asisitir, ¡pon atención a mi blog! 
En estos años de “vida digital” (experiencia que va para los 10 años, ya que la primera vez que me conecté a Internet fue en 1994), no dejan de sorprenderme los estilos de comunicación que se da entre quienes trabajan con temas tecnológicos y quienes no.
El caso más reciente: la comunicación vía mail que he establecido con mis futuros vecinos a propósito de las mejoras al condominio. Uno de ellos trabaja directamente ligado con proyectos informáticos y se nota que “vive online”. Este concepto de “vivir online” significa para mi estar conectado constantemente con la Red, y se manifiesta en detalles tan chicos como manejar los códigos de respuesta, reenvío y envío de mails de una manera sólo perceptibles paraen quienes están familiarizados con el correo electrónico.
Así por ejemplo, estas personas son capaces de capturar sólo los párrafos sobre los que van a responder. Asimismo, en su conducta ubicua se nota su atención por el correo que les llega, a diferencia del común de las personas que sólo lo atiende cuando lo estima necesario u oportuno, y lo asume como una labor más: responder mails.
Se trata entonces de personas atentas a sus mails, capaces de responderlos interrumpiendo sus actividades o trabjándolos en parelelo. La dinámica que se produce es un poco esquizoide, nadie lo niega, pero lo cierto es que entre quienes la viven, se experimenta una sensación de conexión, globalización, y de un “estar ahí” que se maximiza con herramientas con listas de discusión y chat.
Quienes se comunican a través de sistemas de Mensajería Instantánea tipo Messenger, Yahoo, ICQ o AOL, manejan códigos y un lenguaje sólo entendible entre quienes son asiduos a estas herramientas. Es así como saben que para chatear es mejor escribir frases cortas que grandes párrafos. Ya han experimentado los desencuentros que ocasiona el chat debido a que la intención y tono de lo escrito no siempre se comprende de la misma forma entre Emisor y Receptor.
En efecto, el chat genera un ruido comunicacional que se produce por el mismo hecho de que permite la simultaneidad de la comunicación: Emisor y Receptor pueden escribir en paralelo, con lo cual la comunicación se fragmenta. Basta pensar en la forma en que los adolescentes escriben en el chat: como las palabras suenan y no como se escriben. Pero para quienes “viven online” conocer estos códigos es parte del día a día que se asume por el hecho de estar conectado.
Cuando construimos páginas en HTML no siempre consideramos que un detalle tan mínimo con son los títulos o rótulos de los links, resultan claves a los ojos de los usuarios.
Cuando el nombre o rótulo de un link resulta poco descriptivo respecto del contenido al que conduce, genera una gran frustración al usuario. Como explica Eduardo Manchón en su artículo “Enlaces, etiquetado y posición”: “La función del etiquetado de los enlaces es ayudar a predecir a los usuarios qué ocurrirá al pincharlo, por esta razón han de tener un nombre claro y conciso que informe de su destino y no permita equívocos”.
Así, las etiquetas de los links deben ser autoexplicativas, de manera que por sí sola expliquen con lo que el usuario se encontrará si pincha sobre el link.
Otros consejos que usualmente se siguen a la hora de escribir títulos de links son:
1) No subestimar al usuario: no escribir links del tipo “Haga clic aquí” que hacen sentir tonto al usuario.
2) El título del link debe referenciar aspectos de la naturaleza del contenido al que conduce, advirtiendo si se trata de un video, un flash, un pdf, u otro archivo o aplicación que requiera de algún programa ya instalado en el computador del usuario.
3) La etiqueta no debe ser generalista, sino específica, pero no llegando al extremo de ser críptica y –por lo tanto- incomprensible para los usuarios.
4) El título debe advertir respecto de posibles requerimientos para acceder al contenido que conduce: por ejemplo estar suscrito, registrado, etc.
5) Los rótulos de los links deben ser cortos, no más de 60 caracteres, ya que de lo contrario se pierden en medio del texto (si es el caso) o pierden su función: la de explicar sintéticamente lo que vendrá.
6) Cuando los links se usan en medio de texto se aconseja linkear sólo la palabra clave, aquella que pinchará el usuario y no una frase completa, pues resulta más difícil de retener.
Me escribe por e-mail mi hermana que vive en Inglaterra. Me sorprende su mensaje porque casi nunca da “señales de vida”. Sin embargo, lo que más me sorprende y deja furiosa también
, es que me dice que hace mucho que no tiene noticias de mi. Y digo yo “¿Qué fue de los mails eternos tipo “biblia” que le he escrito en el último tiempo?
Lamentablemente, tengo por costumbre limpiar mi correo y, especialmente, los mensajes enviados. Con esta política de limpieza virtual, claramente no cuento con respaldo de los mails enviados a mi hermana. ¿En qué parte del ciberespacio estarán? ¿Por qué no llegaron nunca a destino, si ni siquiera recibí mail de aviso de que no hayan llegado (tipo mail “Return Delivery”)? ¿En qué hoyo negro de la Telaraña se aloja esa información?
Sé que es mi culpa, y que si desaparece de mi máquina y ya no hay registro en el servidor, no existe, pero ¿no hay huella alguna de esos 0 y 1? En fin…
Al revisar un sitio construido donde trabajo actualmente, constaté una vez más que hacer conjugar lo lógico y usable a los ojos del usuario, no siempre es compatible con lo funcional y programable.
El caso que estaba viendo consistía en una página de impresión amistosa que se levanta sobre la página original, y que por defecto despliega un cuadro de diálogo. En éste, se pregunta al usuario si desea mandar a “Imprimir” esa página o “Cancelar”. Para sopresa mía, en mi calidad de usuario, al elegir “Cancelar”, la página de impresión amistosa sorpresivamente se cerró del todo. Como usuario no esperaba en lo absoluto esta acción. Al seleccionar “Cancelar” sólo quería decir que no deseaba mandar a imprimir esa página, lo que no significa que se cierre.
Como el cierre es tan abrupto, mi sensación terminó oliendo a frustración, ya que mi expectativa original era ver la impresión amistosa, sus características y compararla con la página original. Sin embargo, de acuerdo con la programación dada, hacer esto sólo es posible en la medida que se manda a imprimir.
Conversando con el programador él me decía que las secuencias descritas aquí se programaron de esta forma a petición del cliente. Es perfectamente posible incluir el botón “mandar a imprimir” en la misma página de impresión amistosa. Esta alternativa permitiría a los usuarios visualizar la página de impresión amistosa sin necesidad de contar con una versión en papel.
No obstante, el cliente decidió evitar más clicks, y agilizar la toma de decisión de manera de relacionar la acción de imprimir con la apertira de la página de impresión amistosa. La opción del cliente se inspiró en responder al usuario evitándole clicks inncesarios. Sin embargo, de acuerdo con mi experiencia, me entra la duda que es mejor: ¿encontrarnos con sorpresas o navegar más?
En estos cuatro años trabajando en y para el medio Web me ha llamado la atención la evolución que ha tenido y tiene el trabajo de asesoría comunicacional para el canal Internet. Es así como desde el llamado “boom de Internet”, a nivel mundial han surgido gran cantidad de consultoras especializadas en asesorar a empresas sobre publicidad online, plan de medios, estudios de mercados y eCampañas, entre otros aspectos. Al parecer, en el mundo, los clientes han madurado, y, luego de experimentar éxitos y fracasos en la Web, saben apreciar la importancia de contar con una estrategia específica para el posicionamiento de su mensaje en Internet.
En Chile, el país donde vivo y me desempeño profesionalmente, muy pocas empresas logran valorar el trabajo de consultoría comunicacional. No dejo de asombrarme (para mi pesar) de la falta de visión de algunas compañías respecto de cuan clave es, por ejemplo, elaborar un plan de medios que se ajuste a las características del medio online, y saber distinguir las diferencias con otros canales como TV, radio, medios escritos y vía pública, entre otros.
De toda una asesoría comunicional, el punto que me parece más urgente es estudiar a los usuarios. ¿Cómo podemos generar una elaboración conceptual sin saber qué quieren y esperan los usuarios?
En estos 4 años, tan sólo me ha tocado trabajar con una empresa que ha llevado a cabo en forma seria Test de Usuarios, otra que desarrolló un focus group con un mix de testeo a la gráfica y a la estructura de contenidos y unas cuantas que han encabezado encuestas tipo sondeos cuantitativos.
Sin embargo, en el país no he sabido de ninguna que de forma seria haya investigado a los usuarios finales. Hacer saber la relevancia de este punto a los responsables de los proyectos Internet, es parte de nuestro trabajo como “evangelizadores de la AI”; hacer lobby sobre el tema es nuestro deber. Es de esperar que del otro lado haya oídos para escucharnos.
Más allá de la tecnología que se use. Más allá de las funcionalidades o herramientas que tenga un sitio. Independiente de los cool features que se puedan tener, soy una convencida de que el adecuado tratamiento de textos o lo que entendemos por escritura para la Web es cada vez más crucial en Internet. Ello, pues un contenido atractivo atrae usuarios. Esto se nota mucho más al comparar sitios de noticias.
Es asombroso cómo un sitio web se distingue de otro, cuando los textos han sido tratados pensando en usuarios Web. Parece una regla de perogrullo a estas alturas, en que se ha ganado bastante experiencia en la corta vida de la Telaraña. No obstante, no todos siguen las reglas básicas.
Algunas de las máximas a la hora de escribir para la Web es hacerlo en párrafos cortos, los que engloben una sola idea. Otro punto es hacerlo en oraciones cortas, sin mayores frases explicativas. Destacar con negritas las palabras claves de nuestro artículo parece obvio, pero casi ningún medio de comunicación en Chile lo hace. Realzar los links internos mediante subrayado también parece evidente, pero hay quienes prefieren que el usuario juegue al acierto y error con el mouse.
Junto con estas premisas a nivel de texto, también las hay para el contexto en el que se despliega un contenido. Particularmente, veo que Emol (portal de noticias del diario nacional El Mercurio) cuenta con variada información que da contexto a las noticias. Sin embargo, su disposición no parece la más acertada. Es así como las noticias relacionadas figuran al final de cada nota, y no a un costado, lo que ofrecería mayor contexto y sentido de complementariedad. Asimismo, este portal genera subportadillas en cada noticia, ofreciendo primero una suerte de “lead” con el párrafo inicial y alguna referencia a especiales o links recomendados. Con este truco se ganan muchos muchos links, pero -por lo mismo- el usuario puede cansarse.
Hay otros medios como La Tercera que cuentan con artículos relacionados, información adicional, referencias monográficas, sistema para rankear la noticia, entre otras funcionalidades de contexto, pero aún no trabaja el largo ni la calidad de presentación de los textos.
En mi caso, hay clientes que siguen los consejos mínimos, pero sólo al principio. En ocasiones, especialmente cuando se usan CMS o administradores de contenidos y los estribos quedan en manos del cliente, las máximas se olvidan. Y pensar que es lo más pregnante y elemental de un sitio…
Hoy 15 de julio hace exactamente un año se subió mi sitio. Comento este tema con mi amigo Javier Velasco quien me pregunta por el número de visitas. Puede parecer irresponsable, pero nunca estuvo en mi ánimo contar con un dato cuantitativo. Asimismo, desconozco cómo puedo obtener datos sobre pageviews y sistemas de impresión de página sin una aplicación o software especial para ello. No posee Webtrends ni ningún programa que arroje reportes, pues el objetivo y ánimo de mi sitio es interpelar a quienes se dedican a la Arquitectura de Información, o se inician en ella, y ayudarlos en el mismo recorrido autodidacta que he tenido yo. Mi idea era sistematizar todo aquello que yo tuve que “recolectar” en el camino, y profundizar -a través de “Pienso, luego existo”-, en aspectos de la disciplina que merecen ser comentados, debatidos y/o reflexionados.
Como escribí en la home page (que a estas alturas opera como una suerte de “editorial” de Malisa.cl), la publicación de mis ideas ha sido reconfortante en la medida que he obtenido feedback de personas de distintas partes del mundo que, al igual que yo, se preocupan por la AI. Así, los resultados de mi sitio que me importan son los cualitativos como acercarme a otros AIs, diseñadores y profesionales del Web que se dedican a construir sitios y aplicaciones en Internet.
La experiencia ha sido satisfactoria. Sorprendentemente, he recibido felicitaciones en vez de garabatos, como pensé en su momento podría recibir. En este año de vida de mi sitio jamás he recibido improperios, sí mucho spam
, a estas alturas un mal inevitable si se monta algo en línea.
Ojalá el ánimo y espíritu me sigan acompañando para seguir difundiendo parte del trabajo que hago. Mi labor de AI ya no es exclusiva y he entrado en el campo de la dirección de proyectos Web como Jefe o líder de proyectos. Desde este “sillón” el abordaje del diseño Web se enriquece con mis conocimientos de AI, sin embargo, debe ser más práctica y aterrizada. Por lo mismo, esta instancia, mi weblog, me ofrece la posibilidad de seguir pensando la AI. ¡Felíz cumpleaños!
Me robaron mi cartera en starbucks de miguel angel frente a sportcity , me di cuenta y una joven...
Hola Malisa...Te cuento que no me extraña nada la actitud del señor Melnick.Trabajé en su...
hola malisa, estoy muy interesada en una información que se encuentra en la guía... te...