En octubre de 2003 con mi amigo Javier Velasco entregamos a AIfIA un artículo que contaba la historia del nacimiento e incipiente evolución de la comunidad de AIs de Chile. Aunque han pasado 4 meses, hoy martes 9 de marzo, el artículo fue publicado en el sitio de AIfIA. Se trata de una historia que narra como lentamente Javier Velasco fue recultando profesionales que contaban “la buena nueva” e iban evangelizando sobre las bondades de la disciplina. Entre los primeros reclutados Roberto Eskenazi, Javier Fernández y yo.
El artículo cuenta en qué condiciones se realizaron los ya míticos cocktail hours organizados por Javier y como éstos se diluyeron y dieron paso a reuniones selectivas formadas por Fernández, Guaiquil, Velasco y nuevamente yo.
Asimismo, da cuenta de las distintas instancias académicas en las que se han realizado charlas y seminarios sobre Arquitectura de Información, siendo la presentación de Lou Rosenfeld -en marzo de 2003- una de las más celebradas.
Junto con la marcación de los distintos hitos que la comunidad ha tenido en el terreno académico y de difusión, el artículo detalla el estado de la discplina en el mercado chileno y las posibilidades de su desarrollo para el futuro.
Este artículo recoge el esfuerzo de Javier y yo por no caer en una suerte de amnesia colectiva y, por el contrario, recoger tempranamente, los principales hechos y vivencias que ha tenido la comunidad de Arquitectos de Información de Chile que hoy está creciendo.
¡ Nos vemos en la reunión del próximo jueves 11 !
En Chile, hay un estribillo bien conocido que es “No estaba muerto, andaba de parranda…“. Creo que su influencia proviene del México lindo y la serial infantil “El Chavo del 8″. Lo cierto es que esta frase “le viene al pelo” al servicio Qlog que, como anuncié el miércoles 25 de febrero, inesperadamente dejó de funcionar a partir del lunes 23 de ese mismo mes. La caída del servicio implicó que muchos weblogs se detuvieran, entre ellos éste: Pienso, luego existo . Ver los dos mensajes publicados fuera de Qlog en el archivo de febrero de 2004.
La circunstancia me obligó a implementar otro sistema de publicación: TypePad.com. Aunque se trata de un servicio eficiente y con altas posibilidades; por la estructura actual de mi html, la inserción de Typad me obliga a crear un iframe que con un feo scrolling vertical y horizontal. Podría evitar el horizontal si modifico mi html, sin embargo, el vertical resulta inevitable, ya que con un sistema de publicación dinámica es imposible saber qué largo de página tendré. Sé que tengo opciones: 1. embellecer el scrolling, 2. modificar mi html elimnando la columna de la derecha.
No obstante, otra de las dificultades con las que me topo es que Typad es gratuito sólo durante el primer mes. Después el servicio básico cobra US$ 5 al mes ($3.005 en pesos chilenos) y el más completo US$ 15 mensuales ($9.015 pesos chilenos). He buscado infructosamente un servicio similar a Qlog y no lo he encontrado. ¿Cuál es su gracia? Qlog permite insertar un script dentro de un html, otorgándole atributos de estilo que sean consistentes con el resto de las páginas de un sitio web. Es decir, permite -por así decirlo- “dinamizar” una página de un sitio, manteniendo tu url, tu layout y look&feel, sin tener que insertar otra url en tu html. En tal sentido, Qlog ofrece flexibilidad.
Mis amigos me hablan de Blogalia, Blogger, Typad, etc… pero ello me obligaría a direccionar mi weblog a una url ajena o a construir un iframe como lo hice durante dos semanas. He aquí el dilema…
Este lunes 23 de febrero de 2004, el servicio de publicación de mensajes Qlog dejó de funcionar. Los que usamos este weblog o sistema de bitácoras, desconocemos si la caída del servicio se debe a una mudanza de servidor, a un imprevisto temporal o definitivamente a que Qlog murió perdido en el ciberespacio.
Tras esta “ecatombe” para quienes utilizábamos el servicio -por cierto gratuito-, lo cierto es que una vez más queda expuesta la clara necesidad de respaldar la información que publicamos en Internet. Gran error el mío al respaldar tan sólo mensualmente mis “posts”, en vez de hacerlo por cada mensaje publicado. Confiarse de las bases de datos que se alojan en la “red de redes” no sólo es ingenuo, sino también nos lleva a reflexionar respecto de la gratuidad de los sitios que en Internet ofrecen estos sistemas.
Como experiencia me queda la de extender mi natural suspicacia al medio Web, pero también la de valorar la fragilidad de “lo virtual”, la importancia de las medidas de seguridad como respaldo de datos, sobre todo considerando que todo tan sólo son ceros y unos.
En la última columna de uno de los gurús de la usabilidad, el polémico Jakob Nielsen , se dan a conocer los resultados de la última investigación sobre la usabilidad de los newsletters.
El análisis se realizó en un universo de 101 de 345 a los que estaban suscritos los usuarios. Para que fuese georgráficamente representativo, se efectúo un seguimiento remoto en distintas ciudades de Estados Unidos, Australia, Japón, Hong Kong, Suecia y el Reino Unido.
Lo que más llama la atención del estudio -en especial para quienes nos dedicamos al diseño web -, es que sólo el 11% de los newsletters son leídos con detención. Comparado con el análisis que se hizo dos años antes, esto representa una caída del 12%. Para quienes se cuidan de diseñar newsletters bien trabajados: esto es sintéticos en información, atractivos visualmente y que retengan la atención del usuario sin apabullarlos, esta noticia puede caer como un valde de agua fría.
Sin embargo, Nielsen advierte que no todo está perdido. El éxito de los newsletters, aquellos más leídos y capturados, reside en un acertado layout y en su “escaneabilidad“, es decir que fruto de su tratamiento gráfico, con un sólo “vistazo” a modo de escáner, el usuario se interese por su contenido.
El artículo establece que el gran culpable de la escasa atención que se tiene a los newsletters se debe al spam. Mucha gente piensa que los newsletters que le envían (incluso cuando se ha inscrito voluntariamente), corresponden a correo basura que bloquean de inmediato y de paso los newsletters. Otro de los puntos relevantes del análisis señala la importancia de la segmentación (target) en el envío de los newsletters. Las también conocidas como “news” no tienen un carácter masivo; no tienen por qué ser del interés de todos. Es por ello que los newsletters más existosos son aquellos que logran llegar a sus involucrados e interesados, vía segmentación etaria, de género, sociocultural, de intereses, entre otros aspectos. Como para tener en cuenta cuando diseñemos nuestro próximo boletín.
En el esfuerzo por crear una plataforma en la donde coordinar el trabajo e iniciativas de los Arquitectos de Información de Chile, con Juan Carlos Camus, Rodrigo Guaiquil, Javier Velasco, y yo, hemos creado una lista de discusión.
Juan Carlos es periodista de la Universidad Católica, consultor y relator en AI; Rodrigo es periodista de la Universidad Andrés Bello y director de medios digitales de Copesa; Javier es comunicador social de la Mónica Herrera y uno de los fundadores del ejercicio de la AI en nuestro país.
Lejos de competir con las conocidas listas de debate de Cadius, AIfIA u otras dedicadas a la disciplina, nuestro objetivo es contar con una instancia de coordinación para materializar nuestras ideas y proyectos. Una de las primeras actividades que tenemos planeadas es la de poder reunirnos físicamente quienes llevamos años trabajando en Arquitectura de Información, Usabilidad y Contenidos Digitales.
Otra de las metas que nos proponemos con este lanzamiento de lista, es la de re-editar el seminario sobre AI celebrado en diciembre de 2003.
Como ves, las ideas sobran y es cuestión de motivarse y sumarte a nuestra lista! La invitación está hecha, no te olvides de participar!
De regreso de vacaciones en Brasil, retomo mi compromiso de entregar un resumen de las diferentes ponencias que se expusieron en el Primer Seminario “Arquitectura de Información, Contenidos Digitales y Usabilidad” que se celebró el 19 de diciembre de 2003.
La quinta presentación la dio el diseñador, Aquitecto de información y consultor en usabilidad, Jorge Barahona. Dueño de la empresa de diseño web Ayerviernes, Jorge cree firmemente que el diseño de la experiencia es aquel que se esfuerza por crear experiencias que van más allá de los productos o servicios. La visión de Jorge es que un producto o servicio puede acompañar al cliente en todo el ciclo de vida del usuario, privilegiando su vivencia y no la presentación del producto o servicio. Se trata entonces de construiir desde la carencia y no desde la opulencia.
Jorge Barahona se refirió con ejemplos claros y contundentes al “enfoque persona”. Este considera el diseño y desarrollo partiendo desde los usuarios, no desde el objeto a construir. Dicho enfoque es de gran ayuda en la planificación del diseño porque proporciona una persona real para la que crear el producto digital. Al diseñar para Web, este diseñador gráfico y profesor de la Escuela de Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, sostuvo que es necesario explicitar el tiempo de descarga y la fase donde uno se encuentra el usuario. En su opinión, existe además una diferencia sustancial entre presentación y organización.
Barahona ofreció asimismo estadísticas frescas (diciembre de 2003) relativas a dos “quebraderas de cabeza” para los diseñadores: optimización de pantalla y uso de sistema operativo.
Según la fuente citada:
- 59% Explorer 6.0 y pantalla 800×600
- 42% 1024×768
- Win 98: 40%
- Win 2000: 30%
- Win XP: 19%
Fuente: thecounter.com
Según el Informe sobre la situación Laboral y Profesional de los periodistas digitales en Cataluña España, realizado por el Grup de Periodistes Digitals en colaboración con el Sindicat de Periodistes de Catalunya y el Col•legi de periodistes de Catalunya, las condiciones laborales de los periodistas digitales en esa zona de España son dudosas y precarias. Las conclusiones de este informe las resume la periodista digital hispana Lucía Calvo, en su artículo Primeros pasos hacia la dignificación del trabajo y la profesión periodística en Internet.
Los principales problemas que rodean a la profesión periodística especializada en el medio Internet son: bajos sueldos, trabajos que no tienen cargos, ejercicio por parte de profesionales que no siempre provienen del área de las comuniciones como informáticos y diseñadores, mala reputación e inestabilidad laboral.
De acuerdo con el informe “el 40% de los periodistas que trabaja en empresas propiamente digitales no tiene contrato laboral. Trabaje para el tipo de medio que trabaje, en un 38% de los casos su sueldo no llega a los 900 euros al mes”(900 euros equivalen aproximadamente a $662.400 pesos chilenos).
La preocupación del colectivo de periodistas digitales catalán se arrastra ya desde 1998 cuando se celebró el I Congreso Internacional de la Publicación Electrónica de Barcelona en mayo de 1998. Asistí a este encuentro, ya que por esos años vivía en la ciudad condal como estudiante de magíster en la Universitat Autònoma de Barcelona. En dicho congreso se planteó claramente la problemática del periodismo digital desde el punto de vista laboral. Pese a que transcurrieron 5 años desde el encuentro de Barcelona y 2003, lo cierto es que la situación que viven los periodistas digitales continúa siendo inestable.
Conoce en detalle el excelente resumen que Lucía Calvo hizo en su artículo publicado en en.red.ando.
Como fenómeno, los café Internet se han masificado en todo el mundo. Parece razonable que éstos existan en las grandes urbes, especialmente en lugares de paso y espera como son los aeropuertos, estaciones de trenes, hoteles, centros comerciales e incluso clínicas u hospitales. Sin embargo, ver tantos café Internet en medio de una isla selvática en Brasil, realmente llama la atención.
En enero recién pasado (de 2004), estuve dos semanas en ese país tropical. Una semana la pasé en Salvador de Bahía, que fuera capital de Brasil en el siglo XVI y principal puerto de entrada de esclavos negros a ese país. La otra semana me fui a la Isla de Tinharé, al sur de Salvador. Concretamente a un pueblito llamado Morro de Sao Paulo. En esta villa, que cuenta con apenas una calle principal, eso sí, de arena, impresiona ver tantos café Internet en una sola cuadra. Cabe destacar que por este villorio no circulan autos (vehículos motorizados). A lo más hay 3 tractores que se emplean para sacar la basura del pueblo. Resulta comprensible la existencia de estos café al ver la cantidad de turistas que llegan a esta paradíasca isla. Y de todo el mundo, especialmente chilenos, argentinos, italianos y franceses.
Uno podría preguntarse ¿y qué necesidad hay de estar conectado si se está en vacaciones? Yo misma me lo preguntaba hasta hace un tiempo. Me parecía incomprensible no querer “desenchufarse”, especialmente quienes trabajamos en el rubro Internet informático. Sin embargo, cuando el servicio “está ahí”, omnipresente y en cada esquina, y además es barato fruto del favorable cambio monetario, la verdad es que acceder a Internet resulta tentador.
En mi caso particular, desde Morro usé Internet por dos razones. Tenía que estar al tanto de un cobro en mi cuenta corriente. El otro tema, fue por unas consultas médicas que obligadamente tuve que realizar a distancia con mi padre para seguir un tratamiento médico correctamente.
Cuando las personas mayores hablan de la globalización con cara de asombro, a uno le parece extraño y casi da vergüenza ajena. El uso recurrente de la telefonía, y medios como Internet han inmunizado nuestra capacidad de asombro. No obstante, este fenómeno sociocultural tiene expresiones que sorprenden hasta para los que créemos sabérnoslas todas ; ) Hablando en serio, es digno de estudiar los usos que le dan las personas a Internet en sus espacios de recreación. Una simple “ojeada” a uno de estos café Internet permite ver el extensivo uso de Hotmail como webmail gratuito; de google como buscador para encontrar información, y la navegación de sitios web locales como medios de comunicación y sitios de empresas siguen siendo los favoritos para los turistas.
Desde Santiago de Chile, un afectuoso saludo a quienes tan cordialmente nos recibieron en Morro, especialmente a José de Aquarela.
La presentación del periodista y consultor, Juan Carlos Camus, en el contexto del Primer Seminario “Arquitectura de Información, Contenidos Digitales y Usabilidad” trató sobre cómo se decide y comprueba qué es lo que el usuario quiere ver. Para Juan Carlos, en el trabajo de contenidos intervienen cuatro elementos clave:
- Identificar contenidos
- ¿Cuántos quieren qué?
- Identificar requerimientos funcionales
- Agrupar y etiquetar contenidos
Juan Carlos nos dio a conocer el modelo que aplica el AI norteamericano, Louis Rosenfeld, autor del conocido libro “Arquitectura de la Información para la WWW”, para identificar los contenidos mínimos que deben estar presentes en un sitio o programa. Se trata de aplicar la Ley de Pareto, la que permite deducir que:
- con el 20% de los contenidos disponibles es posible atender al 80% de los visitantes del sitio
- el 80% de las necesidades de información de los usuarios pueden ser respondidas con el 20% de los contenidos del sitio
La meta a conseguir apunta a identificar ese 20% de los contenidos y establecer métricas para evaluar un sitio web. Por ejemplo: vaciar la oferta de información que la línea de soporte reciba menos los llamados de atención en línea.
Para Rosenfeld entonces lo importante es que el 80% del esfuerzo en Arquitectura de Información se debe centrarse en el 20% de la arquitectura total del sitio. En su opinión hay que preocuparse especialmente de:
- la página principal (homepage)
- el funcionamiento del buscador
- los resultados de las búsquedas
- la navegación
- el acceso a los documentos
Juan Carlos se extendió también sobre el cambio que deben hacer los sitios para asegurar resultados exitosos, basando un sitio no sólo en contenidos, sino también en funcionalidades. Explicó asimismo los sistemas de medición y análisis de sitios, como técnica para observar e investigar qué está pasando en un sitio y cómo puede ser mejorado. Sobre este punto profundizó en test heurísticos, test de usuarios (usabilidad), test de accesibilidad, revisión de logs y revisión en los buscadores.
El tema que concitó mayor interés en la ponencia de Juan Carlos sin duda fue la aplicación de la ley de Pareto a los sitios. Cuando se está trabajando en contenidos se es consciente de que el aspecto crítico en el diseño web es la página principal. Si ésta no marcha, no hay vuelta que darle, nuestro usuario se irá a la competencia. Situación similuar ocurre con el buscador. Si éste no funciona u ofrece una página de resultados ilegible, lamentablemente habrá quienes no apostarán por nuestro sitio y -cansados- se irán a otro que sí ofrezca el mismo servicio.
Baja la ponencia de Juan Carlos.
Para el Primer Seminario sobre “Arquitectura de Información, Contenidos Digitales y Usabilidad” celebrado en diciembre de 2003, mi ponencia trató sobre los Usos y Herramientas de la AI. La presentación se concentró en “atacar” la definición del concepto Arquitectura de Información, el modelo de Jesse James Garret sobre los elementos de la Experiencia de Usuario, y qué técnicas y herramientas se trabajan en el ejercicio de la disciplina.
En la ocasión, expuse la definición de AI a la que he llegado como fruto de mi experiencia de 4 años en AI: “Disciplina encargada de diseñar interfaces para sitios web, aplicaciones y programas que sean eficientes y eficaces, de manera de crear una experiencia de usuario satisfactoria. Esto implica facilitar su “paso/navegación/recorrido” por ese entorno electrónico de manera de cumplir con el objetivo que se propuso inicialmente el usuario”.
Al exponer el modelo conceptual de Garret, revisé las distintas etapas que comprende el trabajo de AI que van desde lo abstracto a lo concreto y que comprende:
5) Superficie (diseño visual): une todo de manera visual: ¿Cómo se verá el producto visualmente?4) Esqueleto (diseño de la información): hace concreta la estructura: ¿Qué componentes permitirán a la gente usar el sitio?
3) Estructura (diseño de interacción y AI): da forma al alcance del proyecto: ¿Cómo se unirán y comportarán las piezas del sitio?
2) Alcance (especificaciones funcionales, requerimientos de contenidos): transforma la estrategia en requerimientos ¿Qué elementos deberá incluir el sitio?
1) Estrategia: es donde todo comienza: ¿Qué queremos lograr con el sitio? ¿Qué quieren nuestros usuarios?
Una vez explicado el modelo, hice una analogía respecto de la metodología que aplica al trabajar la arquitectura de un sitio, aplicación o proyecto informático. Para mi existen 4 grandes etapas en el diseño conceptual y construcción de un sitio web: Análisis (equivalente a la Estrategia de Garret), Definición (Alcance de G.), Diseño Conceptual (Estructura y Esqueleto de G.), y Diseño Visual (Superificie de G.).
Por cada una de las cuatro etapas di a conocer qué actividades, métodos, técnicas y herramientas de estudio aplico para trabajar la arquitectura de la solución. En detalle me detuve en la creación de pautas de evaluación heurísitica,
creación de “personas”, juegos de escenarios, grupos de contenidos, tablas de
contenidos, mapas de sitios, diseño de interacción y creación de wireframes.
Para finalizar ahondé en algunos principios a seguir para el diseño de interfaz, criterios de evaluación de la experiencia de usuario y su relación con el tan usado término “usabilidad”.
La presentación esta dispnible en el sitio de mi amigo Juan Carlos Camus. Bájala !
Me robaron mi cartera en starbucks de miguel angel frente a sportcity , me di cuenta y una joven...
Hola Malisa...Te cuento que no me extraña nada la actitud del señor Melnick.Trabajé en su...
hola malisa, estoy muy interesada en una información que se encuentra en la guía... te...