Difundido ampliamente a través de la revista Wired, su redactor jefe, Chris Anderson augura nuevamente (ya lo había hecho en 1997), la muerte de la World Wide Web. Básicamente, lo que Anderson postula es que la famosa telaraña quedará obsoleta en la medida que usemos más plataformas cerradas que prescindan de navegación web, suponiendo que esto se ajusta más a la necesidades de los usuarios.
Me parece de una arrogancia supina pensar por todos los usuarios y llegar a una generalización como ésta, considerando que -a mi parecer- la Web se complementa cada vez más con todas las tecnologías pus y pull accesibles desde distintos tipos de dispositivos.
¿A quién no le ha pasado que estando frente al computador es más fácil ver un contacto en nuestro iPhone o smartphone? Eso no quita que para leer un artículo o completar un formulario, definitivamente, sea más legible hacerlo desde un ordenador.
Me cargan los pronósticos fatalistas de muerte a canales y/o soportes, cuando lo que se ha comprobado históricamente es que los seres humanos somos muy variados en nuestros gustos y hay gusto para todos. Sin duda que para ejecutivos comerciales o visitadores médicos un iPad o tablet va de lujo, pero para un médico que está en su consulta, incluso la torre tradicional de un PC le basta.
Asimismo, en materia de lógicas de tecnologías push y pull si bien se pueden establecer usos de acuerdo con arquetipos de usuarios, también hay que comprender los contextos de uso, que muchas veces, quienes nos dedicamos al diseño de información olvidamos.
Y lo planteo así, en mi caso personal, por deformación profesional soy más de ordenador y teclado (a los periodistas nos encanta escuchar cómo suena el teclado rápido
pero lo cierto es que desde que estoy con licencia post-natal (de baja médica), me resulta más fácil responder e-mails, leer noticias, agendar reuniones y modificar mis contactos a través de mi iPhone. Así, me evito, encender el ordenador cada vez. Incluso, lo confieso, cuando “doy papa” (como decimos en Chile), reviso e-mails. Sí, trabajo.
Más cómodo incluso me resultaría acceder a ciertos contenidos, como mi cuenta corriente, realizar transferencias bancarias o tomar horas médicas a través del televisor, ya que esto de “dar papa” suelo hacerlo en mi pieza donde tengo el plasma
Si me lo hubiesen planteado sin mi nuevo contexto, tal vez no habría visto al televisor tradicional como una solución, pero hoy por hoy que apenas tengo libre una mano
, lo cierto es que me sería muy útil hasta pedir comida para la casa a través de la pantalla chica.
Estas interfaces no son excluyentes. Cada una cumple con su función y necesidad por parte de los usuarios.
Por ello cuando lanzan estos augurios fatalistas, me informo, pero después digo revisemos la historia, investiguemos a los usuarios, analicemos como nuestra sociedad está en constante cambio, antes de hacer tales vaticinios.
No señor Anderson, no comparto su augurio, al revés: digo ¡Larga vida a la Web!
Me robaron mi cartera en starbucks de miguel angel frente a sportcity , me di cuenta y una joven...
Hola Malisa...Te cuento que no me extraña nada la actitud del señor Melnick.Trabajé en su...
hola malisa, estoy muy interesada en una información que se encuentra en la guía... te...