Directora de Multiplica Chile, consultora en Estrategia Online, Persuabilidad, Arquitectura de Información y Sistemas de Medición para la Web. Periodista, Magíster en Comunicación Audiovisual. Coautora del libro "¿Hacia la herramienta educativa universal: Aprender y enseñar en tiempos de Internet", 2000.
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Por un e-commerce poderoso

viernes, 04 de diciembre de 2009 a las 10:42AM

Encuentros y eventos


Este miércoles 2 de diciembre se celebró en Santiago de Chile el III Congreso Latinoamericano de eCommerce: Nuevos Horizontes del Retail, donde gratamente comprobé como el discurso de avanzada de Multiplica que llegó el 2006 de la mano de David Boronat, hoy está plenamente consolidado en el mercado nacional.

En 2006 cuando con David hablábamos de tasas de conversión y de cómo lo importante de Internet era provocar la compra y la acción, aunque no siempre ésta se pactara en el mundo online, apoyándonos en la multicanalidad, nuestro discurso se percibía muy lejano.

El miércoles, varios de los ponentes mencionaron cómo Internet conduce al negocio inducido, donde la toma de decisión pasa por Internet. George Lever, gerente de estudios de la Cámara de Comercio de Santiago, comentó estas interesantes estadísticas en relación a nuestra realidad chilena:

1)       A 2009 Chile tiene más de 8 millones de usuarios, con una penetración del 55% de la población. La tasa de penetración de Internet en el mundo es del 25,6% y en Latinoamérica del 30,5%

2)       Esta penetración se concentra en el segmento de niños y jóvenes entre 10 y 20 años, que en un 74% se declaran usuarios de Internet; cifra que corresponde a la de un país desarrollado y que aspecta muy bien el futuro, pensando que éstos serán los consumidores online del futuro en la medida que tengan poder adquisitivo.

3)       La conectividad en el hogar es del 68% y en promedio pasamos 7 horas semanales en Internet (contra la televisión que son 14).

4)       El 51% de los usuarios reconoce que antes de comprar vitrinea en Internet. Y el 29% declara hacer transacciones en Internet.

5)       El principal medio de pago sigue siendo las tarjetas de crédito (72%) aunque cada vez más comienzan a ocupar espacio otros medios como tarjetas de casas comerciales (13%) y transferencias de fondos bancario (8%).

6)       Entre B2C y B2B el volumen de transacciones ronda los 437 MMUS$. Y que sumado al C2C y las transacciones financieras esto ascendería 200 MMUS$ más.

Junto con estas interesantes cifras, Marcos Puyerredon, presidente del ILCE (Instituto Latinoamericano de Comercio Electrónico) y socio de Latinvia, comentó algo que desde hace tiempo comparto: el comercio electrónico no depende de la demanda, sino de la oferta.

La realidad del negocio inducido habla de un factor de conversión que nos obliga a plantearnos si el comercio electrónico está en condiciones de responder en tiempo y forma a consumidores cada vez más exigentes de contenidos y productos. Hoy, por ejemplo, el 90% de la decisión de compra de autos se toma a través de Internet en América Latina.

Las acciones que sigue el retail en Chile confirman la preocupación por proveer de stocks, promociones y funcionalidades altamente ricas e interesantes para los consumidores. Ricardo Alonso, gerente general de Falabella.com, perteneciente a uno de los holdings más grandes de retail en Chile explicó que dentro de las 4 líneas de acciones que lleva adelante la empresa está el merchandising para la conversión orientado a potenciar en las interfaces la capacidad de búsqueda, las herramientas de rich media que empoderan a los productos, la personalización de las visualizaciones y los contenidos y el social commerce.

Andrés Silva, gerente de ventas no presenciales de Cencosud, otro de los gigantes del retail en nuestro país, que factura USD 9.600 millones al año, comentó cómo las diferencias naturales entre el negocio del food (Jumbo.cl) y del non-food (Paris.cl) se traducen en dinámicas de presentación de productos, contenidos y funcionalidades distintas siempre en pos de responder a la lógica del servicio en el food, donde la clave es el tiempo, y a la de requerir más información en el non-food.

Rodrigo López, gerente general de Sodimac.com explicó parte de su segmentación, donde domina el perfil del comprador multicanal, el que convive con el window shopper.

Durante la jornada se dieron a conocer otras interesantes cifras como que en Argentina, el 64% de los consumidores llegan a un producto a través de un buscador online.

En mi opinión, más allá de la estadística de la cual reconozco me engolosino, lo importante de la jornada fue ver al fin criterios, lineamientos y lenguajes alineados donde se reconoce el factor decidor de Internet en el volumen total de comercio en el mundo, y donde existe una preocupación real y activa por mejorar la oferta online, estudiar a los consumidores y atender sus necesidades desde la usabilidad, descreyéndonos (cosa que hasta hace poco no se daba) de que la tecnología no lo resuelve por si misma.




V Seminario de Arquitectura de Información

lunes, 09 de noviembre de 2009 a las 7:27PM

Arquitectura de Información



El próximo sábado 21 de noviembre de 2009, la comunidad de Arquitectos de Información de Chile, celebra su V Seminario para difundir la disciplina.

En esta ocasión, el seminario está enfocado en el desarrollo de los medios de comunicación masivos en el soporte digital.

Auspiciado por TVN, el Instituto Chileno Norteamericano, Ayerviernes y las consultoras Amable y Multiplica, el plato fuerte del evento está a cargo de Alex Wright, director del área de experiencia de usuario e investigación de productos del The New York Times quien nos hablará de "Experiencia de Usuario en medios de  comunicación".

Asimismo, la jornada del sábado -que se realizará en el auditorio de TVN-, contará con 2 interesantes paneles: "2010: Hacia dónde van los medios" y "Lo supe por twitter" moderado por Fernando Paulsen.



Supply chain management y experiencia de consumo online

martes, 06 de octubre de 2009 a las 3:55PM

Vida Digital



Corría septiembre de 2001 aproximadamente cuando la empresa e-builder donde trabajaba, nuestra añorada Amtec, anunció que sería comprada por Neoris una consultora de negocios con otro enfoque. Dentro de la “evangelización” interna que realizó la empresa que nos compraba, estaba la explicación de que ahora haría consultoría en supply chain management (SCM). Por ese entonces, la “palabreja” en cuestión costaba entender en medio de nuestro enamoramiento por User Experience, pero la debacle de las punto com nos obligaba a tratar de entender de qué iba este servicio. Sinceramente, no alcancé a internalizarlo. Bastaron 4 meses para borrarnos el sueño y el área de User Experience se cerró.

Voy más allá de la anécdota por el término supply chain management. En términos sencillos SCM consiste en el proceso de planificación, puesta en ejecución y control de las operaciones de una red de suministro para satisfacer las necesidades de los clientes de forma eficaz y eficiente. Algo así como la usabilidad aplicada a los procesos de inventario, suministro y reposición de productos.

La semana pasada tuve una experiencia personal que imagino tiene un problema grave de SCM y que redundó en una experiencia de usuario fatal. Mi caso fue con el sitio web Jumbo.cl, del cual soy crítica porque sólo veo oportunidades de mejora en el sitio, pero no veo avances sustanciales desde el lanzamiento de este sitio, que en Internet ya tiene sus años. Es el sitio menos persuasivo que conozco, que no comprende mis hábitos de consumo, que carece de crosseling y que más encima tiene problemas de seguridad, stock y SCM.

La experiencia fue la siguiente: el lunes pasado armé un pedido en Jumbo.cl solicitando que el despacho lo realizarán al día siguiente entre 19.00 y 22 hrs. Esa semana, la persona que me ayuda en la casa (que en Chile llamamos nana) estaba de vacaciones, con lo cual una compra a distancia me venía bien. El martes, temprano en la mañana me di cuenta que tenía un compromiso y llamé a servicio al cliente con el objetivo de reprogramar el despacho. Me respondieron que lamentablemente no se puede re calendarizar y que el camión pasaría en ese horario igualmente como estaba planificado, y que de no encontrarme me dejarían un aviso con los números de contacto para ponerme en comunicación con el servicio de despacho.

Como el horario era amplio (de 19.00 a 22.00 hrs) tuve la esperanza de llegar a tiempo; sin embargo, y aunque me apuré, llegué a las 20.30 hrs. y el camión ya había pasado, y efectivamente estaba el papelito con el aviso y los números telefónicos. Sí me sorprendí que fuese jumbo.cl los que me contactaran y no yo casi al momento. Reprogramé la entrega para el día siguiente, miércoles en la mañana, día en el que sí habría gente en casa. El camión llegó, pero la persona que recibió la mercadería se dio cuenta que faltaba un producto y así se los manifestó a los repartidores, quienes en ese minuto no pudieron responder por el producto faltante.

Hasta que no llegué a casa y me cercioré de que el producto efectivamente estaba cobrado, pero no había llegado, no volví a llamar a servicio al cliente. Reagendé con ellos el envió de la mercadería perdida para el día siguiente (jueves, a estas alturas de la semana)  a las 16.00 hrs, porque tenía planificado estar a esa hora en casa.

Nuevamente rompí el break-even en este proceso logístico diseñado para consumidores perfectos, ya que el jueves, surgió un imprevisto y no pude estar en casa. Nuevamente tuve que llamar para comentarles y esta vez (ya van 2 viajes de camión realizados) sí conseguí reprogramar el destino de la mercadería perdida y que me la enviaran a mi oficina donde estaría y en el horario señalado.

¿Por qué cuento todo esto? Porque explica cómo una necesidad tan elemental para un consumidor online como es la reprogramación de un envío desencadenó una serie de tropiezos que entorpecieron un proceso que debió ser de lo más simple y fluido, pero que dada la rigidez de la cadena de suministro de jumbo.cl, los obligó a realizar 3 viajes del camión y cometer errores como la pérdida de un producto.

Queda la sensación que en Chile todos los hogares cuentan con empleadas domésticas (nanas) que están como punto fijo en las casas y por tanto no existe el break-even en las clases acomodadas. Dudo éste sea el razonamiento, pero imagino la complejidad de desarrollar un sistema o aplicación que permite reagendar tiene mayor costo que la bencina, que los sueldos de quienes atienden el call center de servicio al cliente, y que los sueldos de los repartidores. Lo que no es más barato es la imagen y experiencia con la que me quedo, que definitivamente me hacen alejarme de jumbo.cl por un buen tiempo. Hasta que mi nana vuelva a salir de vacaciones… ;-)

Un problema de SCM crítico.

En contraste y porque soy reconocidamente fanática de las empresas del señor Paulmann, el domingo recién pasado, tuve una experiencia como consumidora offline digna de mencionar. El domingo fui con mi pareja a comprar al Easy y por las prisas olvidé en la misma caja, al final de la cinta transportadora, un producto de limpieza que había comprado. No me di cuenta hasta la noche, cuando pretendí limpiar una cosa.

Como tenía poco que perder, llamé a la sucursal de La Reina y pregunté si en la caja “x” del vendedor  “x” –que además había llamado mi atención por su rapidez y eficiencia- se había quedado el susodicho producto de limpieza. Voz de sorpresa fue la que expresé cuando me dijeron que efectivamente se habían percatado de mi olvido y que el producto estaba esperándome en atención al cliente, indicándome los horarios en que podía retirarlo. Dicho y hecho, al rato volví al Easy y me encontré con el producto en una bolsa. Bastó que chequearan contrastando mi boleta, para entregarme el líquido de limpieza.

Vaya sorpresa, y yo que ya lo hacía de regreso en la góndola. Larga vida a Easy! que equilibró mi imagen a las empresas del señor Paulmann J. Veremos si  jumbo.cl mejora su interfaz y desarrolla una mejor comunicación pensada por y desde el usuario, y que se beneficia de la multicanalidad. Las tiendas online deben comprender que los usuarios tenemos escenarios y contextos complejos de uso y consumo, y que los puntos de comunicación no sólo son el teléfono fijo. Que la disponibilidad, el stock y la comunicación debieran manejarse por la web y ayudarse con el celular y otros PDA’s. Hoy existe un sistema de tracking para el seguimiento de nuestro despacho, pero de poco sirve si no se puede intervenir.





 
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